Concluye restauración del mural en plaza El Parián

El equipo de la ECRO recomendó dejar libre el patio donde está la obra de Atanasio Monroy, así como adecuarlo para la contemplación del mural hecho en 1977.

Guadalajara

Sonaba a un proyecto muy ambicioso, es un mural de grandes dimensiones y fue nuestra primera práctica real. Parecía mucho más de lo que yo creía poder pero me ratificó que quiero ser restauradora con todo el corazón, quienes no conocen esta carrera deberían venir un día y que se den cuenta qué es lo que hacemos", así habla Aketzalli Morán, una de las estudiantes que participaron en la restauración del mural de Atanasio Monroy plasmado en el edifico El Parián en la Calzada Independencia al cruce con Juárez que fue edificado en los años 70.

Aunque falta desmontar el andamio que les facilitó la Secretaría de Cultura, el trabajo de restauración a cargo de Miriam Limón, Mara Pimienta y Gustavo Alemán, profesores de la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO), concluyó ayer tras tres semanas de labores. Fue una cuadrilla de estudiantes la que se encargó de hacer los trabajos que mayormente consistieron en una limpieza profunda dado que estructuralmente Las Artesanías de Jalisco no presentaba daños, constató Limón.

Cristobal Franco, un locatario que ha estado durante 26 años en este antiguo centro comercial, diluido entre el tráfico de la zona, ha estado al tanto de la pieza artística. "Lo hizo un muralista que era muy reconocido, de hecho, el licenciado Pedro Durán, que fue quien hizo este edificio, mandó traerlo y creo que fue su último mural que hizo. Él nos decía que era un mural muy valioso por quien lo hizo; le hacía falta una limpiada porque aquí es muy agresivo el ambiente por el polvo y la contaminación", comentó el comerciante que vio nacer la plaza con giro de joyería y que con el tiempo derivó en venta principalmente de juguetes económicos.

Sin embargo, otros empleados de la plaza desconocían que en el patio donde se almacenaban los bultos de la paquetería hubiese una pintura mural. Janet es vendedora de mochilas y Carmen trabaja en uno de los únicos puestos de artesanías elaboradas en cuero como llaveros, bolsillos y juguetes de madera en miniatura que se comercializan a varios estados vecinos. Ninguna de las dos tiene datos de la obra "sé que hay un mural y que lo están arreglando, pero no tengo idea de por qué lo pusieron o cuándo, por qué surgió, qué representa", dice Janet.

Por su parte José María Montoya, responsable de la administración del inmueble de tres pisos donde se ven jueguitos de té de plástico, moños de tela para los peinados de las niñas y bisutería variada, dice que están agradecidos con los restauradores. Asegura que el costo fue mínimo y que se alegran de que se haya recuperado la obra.

"Todo aquí empezó cuando llegaron los muchachos de la ECRO para hacer un trabajo que ellos tenían, entonces empezaron a investigar y platicamos, así que surgió el interés. El mural estaba sucio y hasta tenía cosas que le habían aventado y quieras que no se estaba acabando, así se tomó la decisión", dijo el joven administrador.

También narró que "es un edificio con cerca de 40 años, se vende juguete, bisutería y discos son los giros principales en 340 locales. En la segunda semana de julio se dará a conocer la historia del mural de José Atanasio Monroy por parte de la maestra Miriam Limón y su equipo. Ahorita queremos que nos den las recomendaciones para seguir cuidando el mural, lo que procede por nuestra parte es pintar todo alrededor y estamos pensando reubicar la paquetería. Nos gustaría hacer incluso un café hasta con bancas y se va a poner iluminación para darle vida a ese lugar".

Acorde a la restauradora, el mural representa el espíritu que tenía el edificio inicialmente, pues hace una narrativa de tradiciones indígenas, cristianas, elementos de bailes típicos de varios estados y se aprecian artesanías, oficios, gastronomía y vida cotidiana. "Surgió en 1976 como un parián, un lugar donde el turista pudiera encontrar artesanías y estaría rodeado de hoteles. Cuando se urbanizó la zona de la Calzada y se hizo el mercado de San Juan de Dios, este punto se quiso vocacionar para atraer turismo aprovechando el mercado", detalló Limón.