El regreso del vinilo es puro “romanticismo”

Abel Herrera Camacho, catedrático de la UNAM, afirma que por la cantidad y calidad del sonido, así como por su conservación, la tecnología digital aventaja al viejo formato.
"Técnicamente es imposible que un vinilo se aproxime a la calidad de un CD. Simplemente es un mito”.
"Técnicamente es imposible que un vinilo se aproxime a la calidad de un CD. Simplemente es un mito”. (Alfredo San Juan)

México

El sonido de los discos de vinilo ha reconquistado al público, incluso varias personas los prefieren por encima de los CD. La razón: aseguran que tienen mejor sonido. Sin embargo, los especialistas afirman que eso es “una idea romántica”, ya que realmente no tienen la capacidad de ofrecer un sonido de mejor calidad que los formatos actuales.

“La cantidad de ventajas que tienen los CD en comparación con los discos de vinilo son enormes. La principal es la cantidad de sonido que podemos escuchar: supuestamente el oído capta hasta 20 kilohertz, y los CD son capaces de producir todo el rango de frecuencias que podemos escuchar y un poco más”, explicó Abel Herrera Camacho, profesor de la Facultad de Ingeniería de la UNAM.

Abundó que, por ejemplo, los kilohertz son como el piano, que va de la tecla con el sonido más bajo hasta el más fuerte, que es la variación de agudo a grave, lo que se llama tono. Todos los sonidos son complejos, llevan muchas frecuencias y todas están incluidas; esto le da timbre al sonido y por eso escuchamos diferente.

El especialista detalló que el oído tiene la capacidad de escuchar de cero a 20 kilohertz; sin embargo, “es poca la gente que escucha más de 17”.

Añadió que el CD puede producir muchas más frecuencias; en cambio, tras varias pruebas, los vinilos no pueden producir más de 15 kilohertz.

Sobre la selección de los formatos, las personas deben hacer “lo que les haga más feliz, pues de eso se trata la vida. Pero que los discos de vinilo suenan mejor es totalmente falso. Desde el punto de vista psicoacústico y técnico no hay ningún argumento válido”, afirmó el experto.

El  mito

“Indiscutiblemente es mucho mejor un CD a un vinilo, ya que éste nunca va a producir la calidad de frecuencias ni tampoco el rango dinámico, es decir, qué tan quedito y qué tan fuerte es un sonido (...) Técnicamente es imposible que un vinilo se aproxime a la calidad de un CD. Simplemente es un mito, una idea romántica”, recalcó el especialista.

“El vinilo procede de una tecnología totalmente anticuada, que es el roce mecánico de la aguja con el canal (...) Cada vez hicieron canales y agujas más finos, por eso nació el long play (LP), que tenía cierto diseño para captar más las variaciones de las paredes del canal y no lastimarlo, pero finalmente es un roce mecánico que destruye el material.

“En el CD no hay daño físico porque la luz no lo toca. Han de decir: ‘Entonces ¿por qué se echan a perder?’. Pues porque los rayamos nosotros, porque nuestros dedos contienen mucha grasa y eso los deteriora. Pero aun así el CD nació con un código corrector de errores, al que se le conoce como Reed-Solomon, que es fantástico (…) Solo cuando es demasiado el daño deja de corregir.

“El código se puede poner en un vinilo, pero no existe esa tecnología en el fonógrafo o en el reproductor de discos. Entonces, desde el punto de vista técnico, que el sonido se escucha mejor en el vinilo es una idea romántica, no tiene nada que ver con la realidad”, aclaró Herrera Camacho.

“Que el comprensor de bulbos suena mejor es otra idea melancólica. El bulbo no amplifica bien y distorsiona el sonido; se ha tratado de mejorarlo, pero aun así tiene problemas porque se calienta mucho, consume mucha energía y es muy grandote, como de un tamaño de 40 vatios”, señaló.

Destacó que una de las partes más sensibles que sí influye en cómo se percibe la calidad del sonido son las bocinas.

La moda retro

Pese a que en cuestión de calidad, comodidad e incluso costos, los CD tienen mayores cualidades; los discos de vinilo están recobrando un terreno que se creía perdido. De acuerdo con estadísticas de Sony Music, “la revaloración del formato que ha estado ahí durante más de un siglo empieza a tomar fuerza, sobre todo en los últimos dos años, cuando se han visto ventas históricas.

“En dos países con altos volúmenes de venta de música grabada, como EU y Reino Unido, las ventas han arrojado números que no se veían desde principios de los años noventa, que fue el momento en que los consumidores de música migraron de este formato al CD”, informó la empresa en un comunicado.

La idea ha tomado fuerza: el 18 de abril se festeja el Record Store Day, el cual surgió en 2008 en EU para incentivar a los consumidores a comprar formatos físicos, en especial el vinilo. Disqueras trasnacionales e independientes unen esfuerzos para acercar a la gente a la cultura del disco, creando ediciones exclusivas con un alto valor para los coleccionistas.

Según Sony Music, México no se queda a atrás y cada vez hay más tiendas que dedican un espacio al vinilo. También los artistas comienzan a retomar el formato, como ocurrió con los álbumes de Natalia LaFourcade, Hasta la raíz, y de DLD, Futura, que verán la luz en vinilo en junio.

Sobre la moda de volver a emplear discos de vinilo, Herrera Camacho concluyó que ese fenómeno “lo tiene que responder un psicólogo, ya que quizá se deba a que el humano añora lo que tuvo (…) Hay mucha gente que colecciona autos viejos, pero no hay modo de que digan que el Modelo T de la Ford es mejor que el actual Mustang, sería una cosa disparatada, pero así es.

“Además, es más costoso el tocadiscos. Pero lo único que aconsejo a las personas es que escuchen lo que más les guste y lo disfruten”, concluyó.