Tras recuperarlo en España, divulgan el Códice de Coyoacán

El documento, recobrado por Miguel León-Portilla, da cuenta de una disminución en los tributos exigidos a los vecinos de esa villa.
El historiador.
El historiador. (Claudia Guadarrama)

México

En 1521, tras la Conquista, Hernán Cortés decidió establecerse al sur de Coyoacán, por lo que se le considera la primera capital de la Nueva España.

Miguel León-Portilla dijo que el Códice de Coyoacán es de suma importancia para la “comprensión económica, política y social del país”, ya que es un lugar donde la historia antigua de México se respira en sus pueblos y barrios.

Aquél es un documento que permaneció inédito dentro del conjunto de tributos que se otorgaron durante el primer siglo de gobierno de la Nueva España. Mediante la tabla de tasaciones se respondió a la necesidad de hacer comprensibles para los indígenas y autoridades de la Nueva España el monto de los tributos.

El manuscrito estuvo en las penumbras hasta que el investigador realizó un viaje a España, hallándolo en el Archivo General de Simancas, donde pudo reproducirlo fotográficamente.

El documento, cuyo contenido refleja una de las etapas de mayor florecimiento de esta región, despertó un amplio interés, por lo que se decidió publicarlo y difundirlo.

El códice fue hecho cuando los habitantes de esta villa solicitaron una disminución en el pago de tributos y, tras varias negociaciones con los gobernantes, lo obtuvieron. Así, el códice retrata la historia y menciona quienes fueron los protagonistas de la misma.

Dentro de él hay representaciones de los tributarios nativos, de los oidores, así como representaciones simbólicas y glíficas de los productos con los cuales se rendía tributo, al igual que sus equivalencias en “pesos de oro común y en signos monetarios de menor valor; los tomines”.

El códice fue escrito y dibujado en papel europeo del siglo XVI; son dos fojas con un formato verticalmente alargado. Cuenta con marca de agua y muestra un estilo indígena influido por la pintura española del mismo siglo. Su estado de conservación es excelente.

El códice data probablemente de 1551, aunque historiadores afirman que pudo haber sido elaborado entre 1553 y 1554.

El objetivo de la difusión del códice, a decir de León-Portilla, “es precisamente que quienes viven en esta villa tan hermosa y tan rica en historia, la conozcan y disfruten”.