Recuperan texto inédito de Rulfo sobre Altamirano

“Su preocupación estética y su anticolonialismo cultural fueron la base para que México creara una identidad propia”, escribió el autor de Pedro Páramo.

México

Un texto de Juan Rulfo acerca de Ignacio Manuel Altamirano, que había permanecido inédito desde los primeros años de la década de los 80 del siglo pasado, es recuperado a través de la publicación del libro Altamirano. Vida. Tiempo. Obra, coeditado por Juan Pablos Editor y el Centro de Estudios Sociales y de Opinión de la Cámara de Diputados.

En los años previos a su muerte, el autor de El llano en llamas escribió una serie de textos acerca de la literatura mexicana, los cuales se localizaron en un paquete de hojas sueltas. Ha sido muy poco lo publicado de esos escritos, algunos de los cuales hablan de ciertos estudiosos de la literatura náhuatl, “lo que Rulfo veía más bien como una literatura de tema indígena”, escribe el investigador Víctor Jiménez.

Entre las hojas que se encontraban en el paquete fue hallado el texto de Juan Rulfo acerca de Ignacio Manuel Altamirano, cuya importancia radica en que lo señala como uno de los escritores fundamentales del siglo XIX mexicano, gracias a una serie de observaciones que reflejan “un punto de vista original o curiosamente personal”, según explica Jiménez, el también director de la Fundación Juan Rulfo.

En dicho texto, el escritor jalisciense hace una repaso biográfico sobre el autor de la novela El Zarco, para después señalar la importancia del personaje como “la figura literaria de mayor relieve en su época, tanto por su obra personal como por su incansable labor en la ciencia y la cultura, así como por la influencia que ejerció en estimular a los escritores de varias generaciones”, se lee en el breve documento.

“Su intensa lucha por lograr una literatura de valores nacionales auténticos contribuyó a unificar a numerosos escritores, con distintas tendencias ideológicas y diferencias políticas, en torno a su revista El Renacimiento. Su preocupación estética y su anticolonialismo cultural fueron la base para que México creara una identidad propia”, escribió Rulfo. Y fue más allá al destacar que Altamirano aportó ejemplos para enfrentar la historia y el análisis literario; incluso definió El Zarco como la primera novela moderna mexicana.

El anticolonialismo

Desde la perspectiva de Víctor Jiménez, Rulfo valoró en su texto el anticolonialismo y utiliza esa expresión en Altamirano, porque ubica claramente en qué momento de esta discusión del modelo cultural se coloca a Ignacio Manuel Altamirano. “Hoy vivimos la consolidación del modelo de Vasconcelos, que fue un modelo neocolonial, volver a considerar que España como lo único que le da valor a México y el componente indígena resulta despreciable. El auge cultural de la derecha en las últimas décadas y el neoliberalismo han vuelto a consolidar esto, y creo que el desprecio a Altamirano o la minusvaloración de Rulfo tienen que ver con el auge de una visión colonial”.

Algo común a Rulfo y a Altamirano es que ambos tienen una atención de primera importancia dirigida a la historia, destacó Víctor Jiménez, quien recordó que en más de una ocasión Rulfo le comentó que si hubiera podido elegir, “si hubiera sido un rico heredero, se habría dedicado a la historia. Fueron las circunstancias las que lo obligaron a buscarse la vida trabajando en oficinas públicas tratando de ganarse la vida o como se la ganó él”.

El libro Altamirano. Vida. Tiempo. Obra reúne una serie de ensayos, bajo la coordinación de Julio Moguel, en los que se apuesta por ofrecer una mirada desde diferentes flancos sobre Ignacio Manuel Altamirano, con textos de Jorge Zepeda, Alberto Vital, Adrián Rodríguez, Víctor Jiménez y Mario Casasús, quien ofrece una visión más familiar acerca del personaje.

“Si bien no tuvo hijos ni herederos consanguíneos, adoptó a la familia Casasús. Me interesaba abordar esa perspectiva, a falta de una nueva revisión biográfica en la que se pudieran definir algunos de sus intereses”.

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Una obra menospreciada

Para el investigador de la UNAM Jorge Zepeda, hasta mediados de los años cincuenta los ensayos alrededor de Altamirano estaban más en el plan de comentario de texto que en el de verdadero análisis, porque se subestimaba mucho la literatura del XIX, sin tomar en cuenta que sus temas son perfectamente vigentes.

“Sobre todo la inestabilidad política, la dificultad para viajar al centro del país, la inseguridad de los caminos por el fenómeno del bandidaje, dentro del proceso de consolidación del país. Eso refleja la importancia de su vida y su obra”.

Para Julio Moguel, coordinador de Altamirano. Vida. Tiempo. Obra, se dio una evidente subestimación, al considerarlo un escritor y un historiador menor dentro de los conocedores de la literatura del siglo XIX, con cierto paralelismo con lo que vivió Juan Rulfo.

“En su época y dentro de ciertos círculos, se considera que no son los buenos, los que tienen la calidad necesaria. Ha sido muy bien estudiada esta cuestión de la manera en que se cargó la idea, la mentira, de que Rulfo había sido ayudado por Arreola y otros. Pasa algo muy parecido con Altamirano”.

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