En México, 50% de recetas se surten mal: Anafarmex

Acusa a despachadores de farmacias con consultorios anexos; cambian medicinas de patente por genéricos, argumenta
Conferencia en la que se difundió la información.
Conferencia en la que se difundió la información. (Jorge Carballo)

México

En México se ha detectado que 50 por ciento de las recetas "tienen un mal manejo" por parte de algunos operadores de farmacias que, de manera ilegal, sustituyen los medicamentos prescritos por el médico por genéricos o similares para tratar desde un resfriado hasta enfermedades complejas, informó Antonio Pascual Feria, presidente de la Asociación Nacional de Farmacias de México (Anafarmex).

"Los médicos están muy preocupados por este fenómeno porque son ellos los que consideran que se debe de suministrar al paciente, y en los mostradores el dispensador muchas veces lo sustituye por genéricos o similares, incluso hemos encontrado cambios de antibióticos de una generación a otra, lo que representa un riesgo para la salud", destacó.

Precisó que eso se observa más en las farmacias que tienen consultorios a un costado y refirió que "es totalmente válido que el médico y el pacientes encuentren en los genéricos una alternativa, o se busque un similar, pero es absolutamente ilegal que en el mostrador se tomen dichas atribuciones de sustituir lo prescrito en esa receta", comentó Pascual Feria.

Las farmacias con consultorios, abundó, otorgan 10 millones de consultas al mes, es decir, más de lo que recibe el Issste, por lo que es necesario la aplicación y cumplimiento del Reglamento de Insumos para la Salud RIS.

En sus artículos, del 28 al 33, se establece la práctica adecuada en el manejo de la receta médica (RX) al considerarla un documento médico legal. Se indica que los únicos autorizados para prescribir medicamentos son los especialistas, cuya cédula profesional debe ser validada por el operador de la farmacia.

Subrayó que son los operadores los que deben asumir y otorgar de manera exclusiva lo que pone en la receta el médico, atendiendo si puso o no la modalidad de genérica o distintiva. "Así es como la receta se debe de validar en las farmacias y no puede ser alterada en fecha, tampoco se puede modificar la prescripción cuando exprese denominación distinta o marca", aseveró.

Para Pascual Feria, las libertades en las que se ha incurrido en algunas farmacias representan focos rojos de alerta sanitaria y va más allá de lo económico. "Es una cuestión legal y a la vez se está alterando la prescripción del médico, que recetó con base a su experiencia y a su ética.

"Es grave cuando se sustituye un antibiótico de una generación a otra, es decir, pasar de los innovadores a los convencionales. Hay poca adherencia. No hay un adecuado control", señaló.

Dijo que por ello dentro de la reforma regulatoria deben de homologarse las buenas prácticas, dando lugar a genéricos y a innovadores, sin distinción; fortalecer la farmacovigilancia; capacitar a los operadores y diseñar un estándar de competitividad sin poner en riesgo la salud de las personas.