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Miércoles , 16.01.2019 / 04:23 Hoy

Ramón Vargas canta a favor de discapacitados

Acompañado por el pianista Ángel Rodríguez, el tenor interpretará arias de ópera, canciones napolitanas y algunas sorpresas, dice en entrevista.

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Con un repertorio de arias de ópera, canciones napolitanas y algunas sorpresas, Ramón Vargas presentará su recital Entre amigos en el Teatro de las Artes del Centro Nacional de las Artes el 3 de diciembre a las seis de la tarde. El recital será a beneficio de niños y jóvenes con discapacidad que reciben ayuda a través de la fundación que lleva el nombre de su hijo.

El tenor mexicano se ha distinguido por su espíritu altruista, y desde 2001 ha realizado este tipo recitales en varios países, algunas veces compartidos con otros cantantes de renombre. El concierto, donde será acompañado por el pianista Ángel Rodríguez, se llama Entre amigos porque Vargas considera que con el público se siente en confianza, además de que “vendrá gente que normalmente me ha apoyado cuando he hecho este tipo de eventos. Por eso le ponemos Entre amigos”, dice en entrevista.

En la primera parte Vargas interpretará arias de ópera clásicas de autores como Mozart, Donizetti y Verdi, mientras que en la segunda abordará canciones napolitanas. Para el final tiene preparada una sorpresa. Refiere que las canciones napolitanas “son, no quiero decir más difíciles que las arias, pero no son fáciles, pues tienes tres o cuatro minutos para contar una historia. Tienen su reto”.

Disfruta cantar estas canciones porque, asegura, “ por su carácter emocional se parecen mucho a las canciones mexicanas. Durante más de cien años en Nápoles se hicieron concursos de canción en los que participaron muchos compositores. El primero que ganó fue nada menos que Gaetano Donizetti, el autor de la ópera Lucia de Lammermoor. A ese nivel se manejaban. Por eso hay canciones napolitanas de muy buen nivel que han resistido el paso del tiempo que provienen de estos concursos nacionales”.

El 31 diciembre del año pasado cantó en Moscú y al día siguiente en Budapest. ¿Cómo explica esta dedicación en esas fechas?

Soy como esos médicos a la antigua, los que se quedaban a cuidar a sus enfermitos sin importar la fecha. Así somos los artistas: vamos a cantar a un concierto de fin de año o a una misa de Navidad porque es nuestro trabajo y la gente lo disfruta —y nosotros también—. Los cantantes ayudamos al disfrute de otros.

¿Qué nos puede decir sobre el premio Rodolfo Celletti, que recibió hace unos meses?

Rodolfo Celletti fue un musicólogo, crítico, maestro de canto y un escritor muy importante en Italia en los últimos 50 años. Escribió novelas y libros de música impresionantes, como su Storia del bel canto en dos volúmenes. Fue un personaje muy importante, de grandísima cultura a quien tuve la fortuna de conocer porque fue mi maestro pocos años antes de morir (falleció en 2004). Fue uno de los fundadores del Festival de Martina Franca, en el sur de Italia. Con el paso del tiempo se les ocurrió crear un premio con el nombre del maestro, que ha sido entregado a otros músicos, y por primera vez pensaron en un tenor. Me siento muy honrado y muy agradecido, sobre todo porque siempre le tuve un gran afecto al maestro Celletti.

¿Qué implica el escenario en un recital?

Un escenario es donde el artista se desnuda, donde la gente te ve como eres: cuando estás en el escenario estás solo. Cuando estás en una ópera o con una orquesta te sientes protegido, pero cuando solo es el piano, la voz y las composiciones se necesita una característica particular para estar frente al público y hacer fluir las emociones. En el recital estás más vulnerable, pero todo se vuelve más íntimo.

La solidaridad, un compromiso de vida

Hace 17 años, Ramón Vargas perdió a su hijo, Eduardo Vargas, quien había nacido con encefalopatía hipóxica que le provocó daño cerebral irreversible. Al fallecer tenía apenas siete años. En un gesto de generosidad, el tenor creó tiempo después el Fondo Memorial Eduardo Vargas, dedicado a la memoria de su hijo y a obtener recursos para financiar el tratamiento de niños y jóvenes discapacitados.

Muchos compañeros músicos han colaborado en conciertos a beneficio de la fundación en varias partes del mundo, como el que se llevará a cabo el 3 de diciembre. “Muchos compañeros me quieren y me respetan, y por eso aceptan cantar para mi fundación —dice—. Gente con gran trayectoria, como Juan Diego Flórez, Ferruccio Furlanetto, Barbara Frittoli, George Petean y otros”.

Este de tipo de acciones, refiere, “me dicen que los cantantes somos solidarios y nos unimos para ayudar a los demás. Esto lo hacemos de manera completamente desinteresada. Para mí este tipo de acciones son un compromiso de vida.”

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