Plasman aventuras del Quijote en pencas de maguey

El artista José Luis Romo, de El MILENIO visto por el arte expone su obra en el Instituto Queretano para la Cultura y las Artes.
El trabajo en la penca de maguey tiene movimientos y torceduras que se generan después de que se deshidrata la planta, dice Romo.
El trabajo en la penca de maguey tiene movimientos y torceduras que se generan después de que se deshidrata la planta, dice Romo. (Cortesía)

Ciudad de México

Desde hace 15 años, José Luis Romo pinta sobre maguey. Corta la penca más vieja de la planta, la deshidrata y trabaja en ella. Su más reciente exposición, Don Quijote de la Mancha, es una prueba de ello.

Inaugurada recientemente en el Instituto Queretano para la Cultura y las Artes (IQCA), la exhibición surgió después de que le solicitaron participar como ilustrador de una versión infantil de la obra clásica de Miguel de Cervantes Saavedra.

Compuesta por 30 piezas, la muestra permanecerá en Querétaro hasta los primeros días de mayo. Después viajará a Guanajuato, donde se presentará como parte de las actividades del Coloquio Cervantino Internacional, que se realizará la última semana de ese mes en esa capital.

El trabajo en la penca de maguey tiene movimientos y torceduras que se generan después de que se deshidrata la planta, revela Romo; explica que somete a la planta a diferentes procesos para poder pintar sobre ella. Su idea es rescatarla porque se encuentra en peligro de extinción, ya que se le explota para alimento, vestido, medicina y techo, entre otras cosas.

“Para mí es muy importante esta planta. No soy empresario ni poseo tierras. Pero tengo la esperanza de que en las clases que doy a niños y jóvenes, se concienticen no solamente sobre su lengua, sino sobre la importancia que tiene el maguey para nuestra cultura. Por ejemplo, antes había 12 especies diferentes de tunas que hoy ya no existen, así como más de 160 especies de maguey, que hoy no se conocen”, recuerda.

En entrevista con MILENIO, Romo cuenta que fue invitado a ilustrar El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha después de que el director del Museo Iconográfico de Guanajuato vio su obra y le comentó que se estaba preparando una versión ilustrada de la obra: “Leí la novela, hice una propuesta de domi, la entregué y la aceptaron. Después se invitó al IQCA, a la Universidad de Guanajuato y otras instituciones para editar el libro”.

Las ilustraciones hechas por el artista reflejan motivos mexicanos, porque al ser una obra universal, él quería que El Quijote tuviera alguna relación con este país: “Tenemos una gran tradición en México con artistas como Rufino Tamayo, Diego Rivera y José Clemente Orozco. Cuando le preguntaba a mi maestro Gunther Gerzso qué debíamos hacer los artistas, solía decirme: ‘La magia o el chiste de ser pintor es que plasmes la esencia de México, porque pocos pintores hacen esto. En especial en este siglo XXI, donde los jóvenes están pensando más en el exterior, del otro lado del charco”.

Maestro de niños y jóvenes otomíes del Valle del Mezquital, explica que Don Quijote de la Mancha dejó un legado importante y un lenguaje muy rico: “Si bien ese español antiguo ya no existe, pues ha evolucionado, lo cierto es que Miguel de Cervantes y otros escritores nos dejaron una gran enseñanza”.

Integrante del proyecto El MILENIO visto por el arte, comenta que la novela de Cervantes sigue vigente y es un ejemplo que se debe seguir, al igual que la poesía de Octavio Paz y la literatura de Mario Vargas Llosa.

Para el artista, la mejor forma que tienen los jóvenes de acercarse a este tipo de novelas es por medio de versiones ilustradas como la que él presenta: “Poniendo la esencia mexicana y actualizando la obra, dándole las herramientas a los jóvenes para que se le acerquen”.