Teatro “La Rendija” revive al Quijote en el FIT

Con esta puesta en escena, la actriz yucateca Silvia Káter celebra sus 30 años de trayectoria, en la cual ha montado una gran cantidad de obras.
El Quijote galopa en la iglesia del Sagrado Corazón de Madero dentro del Festival Internacional Tamaulipas.
El Quijote galopa en la iglesia del Sagrado Corazón de Madero dentro del Festival Internacional Tamaulipas. (Jesús Guerrero)

Ciudad Madero

La multiplicidad, la dualidad e interpretaciones persisten, con el paso del tiempo, en los escenarios donde se presenta al Quijote de la Mancha, y así sucedió con Silvia Káter, quien nos regaló la imagen de una Aldonza Lorenzo magistral (que aunque analfabeta, en la novela) nos revela los vericuetos de la obra literaria, con la magnífica versión de un Quijote, en manos de aquella pretendida Dulcinea del Toboso.

Con el título de Don Quijote, historias andantes, se presentó La Rendija/ Sikateatro Andante, dentro del FIT, en el pequeño teatro de la iglesia  del Sagrado Corazón de Jesús en ciudad Madero, donde a pesar del calor, se congregaron una centena de personas, para ya no moverse de sus butacas.

La actriz Silvia Káter originaria de Mérida, Yucatán, está cumpliendo 30 años de manera profesional y desde muy pequeña inició su carrera artística -cuenta a Milenio Tamaulipas-, busca, a través de su trabajo, hacer un teatro para unir, aprender, crecer, gozar; lema que utiliza dentro de la compañía de teatro itinerante que dirige.

Ha montado obras de cien hasta más de 600 representaciones pero para este Festival Internacional Tamaulipas, ha traído consigo una obra que dice es bastante joven, con apenas 58 representaciones.

La obra es para una sola actriz, y como ha sido anunciada, maneja un estilo de teatro objeto, donde hace uso no sólo de objetos inanimados sino de frutas y verduras que le dan vida y cierto erotismo a los capítulos en la Venta , que hicieron la delicia de niños y adultos que asistieron a la presentación. Se nota la mano femenina en la realización: Diseño y construcción de minimundos, Diana María y La Rendija; Diseño y vestuario, Raquel Araujo; Diseño y concepto escénico, junto a Óscar Urrutia, Raquel Araujo quien también dirige la obra. La música fue hecha especialmente para la puesta por Erik Baqueiro y los efectos sonoros y grabaciones por Manuel Estrella.

Como pez en el agua y bajo un escenario de última hora (estaba destinada para presentarse primero en el auditorio Américo Villarreal y luego al aire libre), sobresalió el rigor, cuatro meses de trabajo y mucho más tiempo de documentación e investigación previa, la excepcional actuación de la intérprete.

“Es la primera vez que actúo la obra del Quijote y es la primera también, que manejo los objetos dentro de una historia, hago muchas cosas clásicas como Mollier o de Eurípides, Aristófones, Antón Chéjov pero de Cervantes es la primera… ah, no, no de Cervantes hice unos entremeses”, explica emocionada ante la respuesta positiva del público maderense.

Pare la actriz meridiana el contacto con la gente es lo más importante y lo demuestra al final de la obra, al quedarse a charlar con el público y compartir esta hermosa y única aventura, al modo de Silkateatro