[La puerta estrecha] Teatreros que se preguntan…

Muchos creadores escénicos se preguntan cómo pueden continuar con sus funciones gratuitas en colonias marginadas del DF y de otros estados, si las autoridades han retrasado su pago por más de ...
Alicia
(Cortesía)

Ciudad de México

El 17 de enero se presentó el Plan Nacional de Cultura 2014, en el cual el punto más importante —y polémico— fue el que trata de la reconstrucción del tejido social a través del arte: “hacer de la cultura un medio para la cohesión, la inclusión y la prevención social de la violencia”. Y sí, se han realizado, por ejemplo, los conciertos de Lila Downs en Michoacán.

Muchos creadores escénicos hoy se preguntan cómo pueden continuar con sus funciones gratuitas e ir a colonias marginadas, a los distintos barrios de la ciudad de México y de otros estados, si las autoridades culturales han retrasado su pago por más de cinco meses.

El director, actor y dramaturgo Antonio Zúñiga convocó a una conferencia de prensa la semana pasada para dar a conocer los adeudos que tienen programas e instituciones como Alas y Raíces, el INBA, Conaculta y sitios como el Centro Cultural Helénico.

A las dieciséis compañías que se reunieron para reclamar su pago —algunas no quisieron dar su nombre por temor a que les fuera retirado el apoyo o bloqueado en futuros proyectos—, se les suma otro grupo de cincuenta escritores, correctores, editores e ilustradores que trabajaron para la Secretaría de Educación Pública en libros de texto, en octubre y noviembre del año pasado, prometiéndoles un pago de 45 o 50 mil pesos, que les darían en abril, y a quienes dijeron que ya no se les iba a pagar.

Otro caso, que se sumó al movimiento de Zúñiga, es el del dramaturgo y director Enrique Olmos, quien presentó una iniciativa de ley para que el Programa Nacional de Teatro Escolar sea “realmente nacional” y se tenga acceso a más producciones teatrales para niños y jóvenes.

Olmos publicó en redes sociales: “Aprovechando esa coyuntura política, hoy hablé con la secretaria particular de Emilio Chuayfett sobre el tema de los impagos de Conaculta y otros. Me ha dicho que nos canalizarían con un asesor directo de la secretaria particular para ofrecer una cita. Me piden saber si existe un vocero, listado de adeudos y personas que integramos esta ¿demanda civil? Lo dejo a su consideración. Habría que hacer crecer el archivo (invitar a más y más teatreros) y quizás amenazar (sí, esa me parece la palabra adecuada en este momento) con una movilización pública. Además, sumar a los trabajadores por honorarios del propio Conaculta que aún no cobran”.

Un listado de los creadores afectados, las fechas de contratación —o contratos que no se han firmado— pueden verse en “Teatreros que se preguntan”, portal de Facebook.

Así están las cosas para muchos teatreros o editores que han confiado en las instituciones culturales. Desafortunadamente, en México son muy pocos los artistas que logran sobrevivir sin el presupuesto público; es difícil que la iniciativa privada apoye producciones culturales. Crecen los teatros, pero no los teatreros.

La puerta estrecha se ha cerrado.