Cualquiera puede editar ya ‘Mein Kampf’, de Hitler

Alemania permitirá su publicación siempre que vaya acompañada de contexto histórico.
Ejemplar de Mi Lucha exhibido en el Museo del Holocausto, en Jerusalén.
Ejemplar de "Mi Lucha" exhibido en el Museo del Holocausto, en Jerusalén. (Menahem Kahana/AFP)

Berlín

El panfleto Mein Kampf (Mi lucha) de Adolf Hitler, uno de los libros más controvertidos de la historia, ya puede ser reeditado desde ayer en todo el mundo, una perspectiva que suscita polémica, 70 años después del final de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

El único libro escrito por el dictador nazi, entre 1924 y 1925, mientras cumplía una condena de prisión, quedó libre de derechos de autor desde este primero de enero, según la legislación alemana.

Esos derechos serán por tanto propiedad de todo el mundo, tras haber estado desde 1945 en manos del estado regional  (lander) de Baviera, que los recibió de las fuerzas de ocupación estadunidenses.

En muchos países, donde ya está disponible la obra de propaganda que teoriza sobre la ideología nacionalsocialista y el deseo de eliminar a los judíos, el fin de los derechos de autor no cambiará casi nada.

El libro ha tenido una amplia difusión en países como India o Brasil. En los Estados árabes Mein Kampf se encuentra fácilmente, y en Turquía se han vendido más de 30 mil ejemplares desde 2004.

No está prohibido en Estados Unidos y algunos países de Europa del Este empezaron a publicarlo tras el fin del comunismo.

Además es sencillo acceder al texto en internet, por ejemplo en algunas páginas web salafistas que suelen presentar traducciones no autorizadas.

En Europa, la entrada del libro clave del III Reich en el dominio público es un asunto muy espinoso, sobre todo en Alemania, donde se vendieron 12 millones de ejemplares de la obra hasta 1945.

“Con el fin de los derechos de autor hay un gran peligro de que ese ‘papelucho’ esté todavía más disponible en el mercado”, lamentó el presidente de la comunidad judía de Alemania, Josef Schuster, quien considera que la “obra de propaganda antisemita debería seguir estando prohibida”.

El interés de publicar el libro ha suscitado un debate en el que pocos quieren participar. En Alemania y Austria la publicación del texto bruto se seguirá prohibiendo, so pena de ser enjuiciado por incitación al odio racial.

Alemania permitirá, sin embargo, las reediciones de versiones comentadas y contextualizadas por historiadores para fines educativos.

El Instituto de Historia Contemporánea de Múnich (IFZ) será el primero en aprovechar esa posibilidad el 8 de enero próximo, a pesar de las reticencias de las autoridades locales, que retiraron un proyecto de subvención.

Esta versión crítica, fruto del trabajo de investigadores desde 2009, pondrá a la disposición del público alemán la primera reedición del panfleto de Hitler.

La idea consiste en “desconstruir y contextualizar los escritos de Hitler: ¿cómo nacieron sus tesis? ¿Cuáles eran sus objetivos? Y sobre todo, ¿qué podemos oponer con nuestros conocimientos de hoy a las incontables afirmaciones, mentiras y declaraciones de intención de Hitler?”, explica el IFZ.

Para el periodista Sven Felix Kellerhoff, autor de un libro sobre la historia de Mein Kampf, el rechazo de las autoridades a permitir su publicación ha contribuido a convertir el texto en un mito.

La ministra alemana de Educación, Johanna Wanka, desea ahora que el estudio comentado de Múnich se integre en los programas escolares “en el marco de la educación política” de los alumnos.

Una posibilidad que indigna al presidente del mayor sindicato de profesores alemanes (VBE), Udo Beckmann, que considera “equivocada y totalmente exagerada una lectura obligatoria” del libro.

En Israel, la difusión de la obra para un amplio público es un tema tabú y seguirá estando prohibida pese al fin de los derechos de autor.

Murray Greenfield, fundador de la editorial Gefen Publishing, especializada en la historia del judaísmo, y cuya mujer sobrevivió al Holocausto, lo tiene claro: jamás publicará el libro, “aunque le paguen” por ello.

:CLAVES

PIFIA DE ERDOGAN

El jefe de Estado turco, Recep Tayyip Erdogan, citó al régimen nazi de Adolf Hitler para defender un gobierno presidencialista y generó una controversia dentro y fuera de su país.

 “Hay ejemplos de esto en todo el mundo. También hay ejemplos en el pasado. Está la Alemania de Hitler”, dijo a la prensa en relación al sistema presidencialista que le gustaría adoptar en Turquía.

La oficina de Erdogan dijo que sus declaraciones fueron “distorsionadas” por la prensa e indicó que es “inaceptable” que hayan sido tomadas como “referencia positiva hacia la Alemania de Hitler”.