Una proteína del betabel, "sustituto" de hemoglobina

“Tenemos que encontrar alternativas ante la escasez de sangre”

Londres

Una proteína que se encuentra en el betabel azucarero podrá ser utilizada como sustituto de la sangre en transfusiones en caso de escasez, pues es muy similar a la hemoglobina humana que transporta el oxígeno, según científicos suecos.

En una perspectiva a largo plazo, quizá dentro de tres años, investigadores de la Universidad de Lund, Suecia, aseguran que seguirán analizando si se puede “reempaquetar” esa proteína vegetal de manera que pueda ser aceptada por el tejido humano.

Las transfusiones de sangre ayudan a muchas personas en situaciones de emergencia cuando han perdido una gran cantidad de ella, pero también a aquellas que están sometidas a tratamientos largos por
enfermedades como el cáncer.

En su estudio, publicado este mes en la revista especializada Plant & Cell Physiology, los científicos encontraron que la proteína en cuestión tiene un papel importante en el desarrollo del betabel, que se cultiva comercialmente para la producción de azúcar.

Las posibilidades

La profesora Nelida Leiva, de la Universidad de Lund y quien dirigió la investigación, afirma que la “hemoglobina” de esa planta tiene una similitud de entre 50 y 60 por ciento con la que se encuentra en la sangre humana, pero es más robusta.

El trabajo de los especialistas plantea dos posibilidades: una que pueda llevarse a cabo una adaptación potencial de esa hemoglobina vegetal para uso en personas y otra que pudiera utilizarse al betabel como vía para producir hemoglobina humana.

Leif Bulow, también profesor en la Universidad de Lund y colaborador en la investigación, destaca la importancia del hallazgo, asegurando que hay una enorme escasez de sangre y “tenemos que encontrar alternativas”.

Explicó que en los análisis que realizaron la hemoglobina de la planta se comportó de manera similar a una versión que se encuentra en el cerebro humano y que también presentó una estructura parecida.

Los investigadores sostienen que el siguiente paso sería desarrollar la hemoglobina y probar si puede ser aceptada por un conejillo de indias y posteriormente por el tejido humano, lo que podría suceder en unos tres años.