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Martes , 23.10.2018 / 23:10 Hoy

Privilegiar a pocos es criminal: papa Francisco

En Palacio Nacional, el pontífice afirma que beneficiar a unos cuantos genera terreno fértil para la corrupción, el narcotráfico y la violencia, lo que causa el sufrimiento de la sociedad.

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El papa Francisco dijo que cuando se beneficia a unos pocos se genera un terreno fértil para la corrupción, el narcotráfico y la violencia, lo que causa sufrimiento y frena el desarrollo de un pueblo.

En el discurso que dirigió a los mexicanos ayer por la mañana desde el patio central de Palacio Nacional, el pontífice expresó: "La experiencia nos demuestra que cada vez que buscamos el privilegio o el beneficio de unos pocos en detrimento del bien de todos, tarde o temprano la vida en sociedad se vuelve un terreno fértil para la corrupción, el narcotráfico, la exclusión de culturas diferentes, la violencia, incluso el tráfico de personas, el secuestro y la muerte, causando sufrimiento y frenando el desarrollo".

Ante el presidente Enrique Peña Nieto, Jorge Mario Bergoglio dijo que el pueblo de México tiene depositada su esperanza en la identidad que ha sido forjada en los momentos duros de su historia y que para superar las situaciones nacidas del individualismo es necesario el acuerdo entre instituciones, hombres y mujeres que buscan el bien común.

"El pueblo de México afianza su esperanza en la identidad que ha sido forjada en los duros y difíciles momentos de su historia, con grandes testimonios de sus ciudadanos, que han comprendido que para superar las situaciones nacidas de la cerrazón del individualismo era necesario el acuerdo de las instituciones políticas, sociales y de mercado, y de todos los hombres y mujeres que se comprometen en la búsqueda de bien común y en la promoción de la dignidad de las personas", expresó.

Francisco dijo que viene a México "como misionero de misericordia y paz, pero también como hijo que quiere rendir homenaje a su madre, la virgen de Guadalupe, y dejarse mirar por ella".

"Buscando ser buen hijo, siguiendo las huellas de la madre, quiero a su vez rendirle homenaje a este pueblo y a esta tierra tan rica en cultura, historia y diversidad. Quiero saludar y abrazar al pueblo mexicano en sus múltiples expresiones y en las más diversas situaciones que les toca vivir: gracias por recibirme hoy en su tierra", dijo.

Dijo que México tiene el rostro de los jóvenes, "pues un poco más de la mitad de la población está en edad juvenil; esto permite pensar y proyectar un futuro, un mañana de esperanzas para el país, pues un pueblo con juventud es capaz de renovarse, de transformarse".

Mientras tanto, el presidente Enrique Peña Nieto dijo al papa Francisco que sus causas también son las de México, "su presencia entre nosotros contribuye a reafirmar nuestra vocación colectiva por la paz y la fraternidad, por la justicia y los derechos humanos".

Durante su mensaje con motivo de la ceremonia oficial de bienvenida a Bergoglio, el jefe del Ejecutivo le dijo que su peregrinar por el país "será histórico; será luz y guía para millones de mexicanos".

Acompañado por su esposa, Angélica Rivera, sus hijos, miembros del gabinete e invitados especiales, Peña señaló que siguiendo el camino trazado por las escrituras, habrá de reconfortar a los enfermos, abrazar a los que menos tienen y dar aliento a los que sufren.

"No tengo duda de que el paso de su santidad dejará una huella imborrable en los mexicanos. Pero también estoy seguro de que México dejará una profunda huella en el corazón del papa Francisco", expresó.

Al pontífice le dijo: "Sepa que millones de mexicanos están listos para recibir sus palabras de paz, caridad y esperanza, especialmente en este año que la Iglesia católica celebra el jubileo de la misericordia".

Señaló que el pontificado de Francisco llega en un momento importante y complejo para el mundo y es un tiempo de grandes retos, pues la humanidad experimenta múltiples y acelerados cambios "que abren oportunidades, pero también que provocan dudas e incertidumbres".

Peña Nieto dijo a Francisco que durante su recorrido por México será testigo de la fe de millones de personas, "va a recorrer el país de frontera a frontera, conocerá la pluralidad de sus expresiones étnicas y culturales. Será testigo de una nación de jóvenes que hace frente a sus desafíos y que ese está transformando para superarlos".

El Presidente le expresó que en las calles, en los estadios y plazas encontrará un pueblo generoso y hospitalario, "orgullosamente guadalupano. Somos una comunidad que valora a la familia; una sociedad solidaria y una nación forjada en la cultura del esfuerzo".

"¿Usted me copió o yo a usted?"

—¿Usted me copió a mí o yo a usted? —dijo el papa Francisco al presidente Enrique Peña Nieto cuando terminó su discurso.

—¿Por qué? —preguntó el Ejecutivo.

—Porque yo traigo el mismo mensaje que usted —respondió el pontífice con una sonrisa, pues ambos resaltaron la importancia de la juventud como la principal riqueza del país.

A las 9:30 en punto, el papa Francisco concretó un momento histórico: por primera vez un pontífice ingresó a Palacio Nacional y no solo eso, lo hizo por la puerta principal, reservada para uso exclusivo del Presidente de la República. También, dentro del recinto considerado sede del poder Ejecutivo, impartió la bendición a un grupo de fieles que se lo pidieron.

Peña Nieto y su esposa, Angélica Rivera, recibieron a las afueras de Palacio al obispo de Roma, en su segundo día de estancia en México.

Contrario a otras visitas apostólicas y de Estado, en esta ocasión la ceremonia se realizó en el patio de honor de Palacio Nacional, donde se entonaron los himnos de México y el Vaticano. También hubo una salutación a las banderas. Esta vez no se realizó un pequeño recorrido para saludar a las escoltas como sucede en otros encuentros.

En el templete de alfombra roja ya lo esperaban los miembros del Gabinete legal y ampliado quienes lo saludaron en el momento de la presentación de las comitivas.

Los integrantes del gabinete guardaron el protocolo, con excepción del secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete Prida, quien minutos después pidió al papa tomarse una fotografía con su esposa, a lo que éste accedió. Tampoco siguieron las reglas los gobernadores de Chiapas, Manuel Velasco, y de Sonora, Claudia Pavlovich, quienes al momento de saludar a Bergoglio, besaron el anillo del Pescador.

Peña y Francisco sostuvieron una reunión privada en el despacho presidencial e intercambiaron obsequios. El Ejecutivo le regaló un árbol de la vida con imágenes alusivas a la del obispo argentino, dos libros, uno sobre el árbol de la vida y otro de la Catedral metropolitana; así como dos rosarios, uno de ámbar y otro de barro. Mientras que Jorge Bergoglio le dio un cuadro de la Virgen de Guadalupe en mosaico veneciano.

En el salón Embajadores se saludaron y les fue tomada una fotografía oficial que después firmaron. También se realizó la cancelación del timbre postal conmemorativo a la visita de su santidad.

Antes del mensaje oficial, cuando bajaron por la escalera monumental hacia el patio central, el papa saludó y dio la bendición a un menor que se coló entre las vallas. También una monja se acercó y le besó la mano, lo mismo intentó con el Presidente, quien con un movimiento de cabeza le dijo que no lo hiciera.

Tras su visita a Palacio Nacional, el papa se trasladó a la Catedral Metropolitana.

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