Soy un privilegiado por el Villaurrutia: Jorge Aguilar

Un libro “único en la literatura mexicana, escrito por un autor capaz de novelar las ideas, de tejer complejidades...”, explica el jurado.
El suyo, un libro que le “ha llenado la cabeza de cosas, deseos, proyectos”.
El suyo, un libro que le “ha llenado la cabeza de cosas, deseos, proyectos”. (Rodulfo Gea | INBA)

México

Me siento muy privilegiado, es algo muy especial el formar parte de esta comunidad tan especial, la que integran los galardonados con el reconocimiento", dice Jorge Aguilar Mora desde su exilio académico en Estados Unidos, mientras se alista para recibir el Premio Xavier Villaurrutia de Escritores para Escritores para Obra Publicada 2015 con el que fue condecorado y que recibirá hoy.

Otorgado por la Secretaría de Cultura y la Sociedad Alfonsina Internacional, el galardón se le dio por su libro Sueños de la razón, 1799 y 1800. Umbrales del siglo XIX (Ediciones Era, 2015), "por ser un libro único en la literatura mexicana, escrito por un autor capaz de novelar las ideas, de tejer complejidades y tender los hilos que van de la intimidad a la historia, de la ciencia al delirio, de la fuerza creativa en el arte a la fuerza creativa en la exploración del mundo", de acuerdo con el acta del jurado.

"En esta aventura de la prosa, Jorge Aguilar Mora nos abre el umbral del siglo XIX pero la luz que nos descubre llega a iluminar nuestro tiempo", se destaca en el acta firmada por Coral Bracho, Alberto Ruy Sánchez y Álvaro Uribe, miembros del jurado.

Legado filial

Cuando nació su hijo, hacia 1992, Jorge Aguilar Mora decidió escribirle una carta como para contarle cuáles eran sus valores y, en especial, su pasado, que ha ido escribiendo a lo largo de los años, una misiva personal, guardada en uno de sus cajones.

Pero en el paso de la escritura tuvo que investigar los orígenes de muchas de sus ideas del presente, convencido de que venían de mucho tiempo atrás, por lo que empezó a plantear muchas de esas preguntas para sus cursos en la universidad: esa carta creció, hasta convertirse en Sueños de la razón, 1799 y 1800. Umbrales del siglo XIX. "Al mismo tiempo me di cuenta que no tenía mucho sentido comenzar a dar imágenes panorámicas, generales, de eso ya se había escrito mucho... incluso, varias de ellas falsas o, por lo menos, poco precisas."

De acuerdo con el autor de novelas como Cadáver lleno de mundo o Los secretos de la aurora; de los poemarios No hay otro cuerpo, Esta tierra sin razón y poderosa y Stabat Mater, o de los ensayos los ensayos La divina pareja: Historia y mito en Octavio Paz o Un día en la vida del general Obregón, a medida que buscaba los detalles de ciertas ideas "me daba cuenta que no sabía nada, que mi ignorancia era impresionante".

"Y comenzar a gozar la ignorancia, a gozar todo lo que queda por aprender, que nunca se va a acabar, ni siquiera lo que pasó en 1799, aunque me dedicara nada más a ese año toda mi vida. Es una cosa muy placentera, sobre todo muy dadora de sentido, le da sentido a las cosas y me ha llenado la cabeza con cosas, deseos, proyectos", explica Jorge Aguilar Mora.

Sueños de la razón, 1799 y 1800. Umbrales del siglo XIX no busca ser un texto académico, incluso tiene la certeza de que nadie interesado en escribir la historia del siglo XIX va a leer el libro, sino más bien se trata de una reflexión sobre lo que es el tiempo, acerca "de ciertas ideas que desaparecen y van llevando de una cosa a otra: sobre cómo se transforman las ideas y cómo tocan al mundo".

Se trata de un proyecto editorial que no termina con este volumen, más bien apenas comienza, sin saber a ciencia cierta el historiador cuántos volúmenes podría tener esta mirada al pasado con la que obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia, el cual le será entregado hoy, a las 19:00 horas, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.