Presentan a primera paciente con trasplante de útero en EU

La mujer nació con factor de infertilidad uterina, que hacía imposible que se pudiera embarazar, a pesar de que sí contaba con capacidad de ovular.
Lindsey agradeció a los médicos y a la familia de la donante que le dieran la oportunidad de concebir un hijo.
Lindsey agradeció a los médicos y a la familia de la donante que le dieran la oportunidad de concebir un hijo. (Marvin Fong/AP)

Cleveland

Una mujer y madre adoptiva de tres muchachos que la semana pasada se convirtió en la primera mujer que se sometió en Estados Unidos a un trasplante uterino, se presentó ayer ante la prensa para agradecer a la donadora fallecida y los cirujanos que le dieron una oportunidad de poder concebir un hijo.

La paciente Lindsey —solo se dio a conocer su primer nombre por motivos de privacidad— nació con una condición conocida como factor de infertilidad uterina, la cual implica que no es posible ubicar el útero o que éste no funciona correctamente, lo que hace imposible que las afectadas puedan embarazarse.

Este trastorno afecta hasta a 5 por ciento de las mujeres a escala mundial y cerca de 50 mil en Estados Unidos.

Los médicos de la Clínica Cleveland subrayaron que la paciente de 26 años se está recuperando satisfactoriamente después de recibir el útero el mes pasado.

Alternativa

La cirugía, experimental en Estados Unidos, es parte de una nueva frontera en materia de trasplantes que, en caso de funcionar, puede ser una alternativa para miles de mujeres incapaces de engendrar niños porque nacieron sin útero o lo perdieron debido a una enfermedad.

Lindsey recordó en conferencia de prensa que cuando tenía 16 años fue informada de que no iba a poder concebir hijos por su condición congénita.

"A partir de ese momento recé para que Dios me diera la oportunidad de experimentar el embarazo y aquí estamos hoy en el inicio de ese viaje", comentó la paciente.

El 26 de febrero la mujer recibió un útero de una donante de 30 años que había dado a luz previamente y que murió en forma repentina, informaron los médicos de la Clínica de Cleveland en el estado de Ohio. La cirugía de trasplante tuvo una duración de nueve horas.

Lindsey, que se reunió ayer con un grupo de reporteros, 10 días después de la intervención quirúrgica, expresó desde una silla de ruedas que siente una "inmensa gratitud hacia la familia de la donante... Ellos me han dado un regalo que nunca seré capaz de pagar y les estoy agradecida inmensamente".

La paciente destacó que su familia quería "ser abierta, honesta y compartir (su) historia", pero también pidió respeto a su privacidad debido a los tres niños adoptados que está criando junto con su marido.

"Soy madre ya de tres niños pequeños hermosos que Blake y yo hemos adoptado a través del sistema de cuidado de crianza. Es debido a eso que les pediría a todos ustedes, por favor, que respeten nuestra privacidad", subrayó.

Técnica probada

Si bien la operación fue la primera de su tipo que se realiza en Estados Unidos, la técnica ya había sido probada en Suecia.

Hasta finales de 2014 ya se habían realizado nueve cirugías de trasplante de útero en dicho país europeo, las cuales han derivado en cinco embarazos y cuatro nacimientos, de acuerdo con los datos proporcionados por la Clínica de Cleveland.

El hospital hizo exámenes a más de 250 mujeres para identificar a 10 que pudieran calificar para el ensayo clínico que desarrollan: aquellas que no tenían útero pero sí ovarios sanos capaces de producir óvulos.

En Estados Unidos, Lindsey es una de las 10 mujeres que esperan recibir el trasplante uterino para luego tener la posibilidad de concebir un hijo. Usando sus óvulos, los médicos ya congelaron de seis a 10 embriones de la paciente antes de que fuera operada.

Pero el camino es largo. Lindsey tendrá que tomar medicamentos para prevenir que el resto de su cuerpo rechace el útero por lo menos durante un año, antes que los médicos puedan considerar la posibilidad de implantarle un embrión, ya que la concepción debe hacerse empleando la técnica de fertilización in vitro.

Este periodo de espera permite a la paciente reducir a dosis más bajas los medicamentos antirrechazo, de tal manera que pueda seguir consumiéndolos durante el tiempo que queda embarazada sin que afecte la salud del bebé.

"Debemos recordar que el trasplante de útero no se trata solo de una cirugía y no es solo colocar aquí un útero de allá", destacó Rebecca Flyckt, cirujana ginecóloga obstetra de la clínica que participa en el caso de Lindsey.

El objetivo final es "tener un bebé sano", pero para lograrlo se requiere que pasen aún un par de años, destacó la especialista.