Por primera vez la PGR destruye esculturas apócrifas

Se busca adicionar la ley con los delitos contra el arte y sus creadores para que sea un ordenamiento sancionador de estas conductas de falsificación.
Las piezas pirata fueron seccionadas con un equipo especial de plasma.
Las piezas pirata fueron seccionadas con un equipo especial de plasma. (Ariana Pérez)

México

En su lucha contra la piratería y en un acto sin precedente, la Procuraduría General de la República (PGR) destruyó ayer en sus instalaciones de Vallejo 93 esculturas apócrifas que fueron aseguradas el año pasado durante un operativo especial.

El decomiso y destrucción de esas piezas es un pequeño porcentaje de "los casi 9 millones de objetos (discos piratas, ropa, calzado y distintos objetos vinculados con la falsificación) asegurados en 2015 por el delito de reproducción de derechos de autor de forma no autorizada", indicó José María Medina, subprocurador especializado en Investigación de Delitos Federales de la PGR.

El año pasado la PGR realizó ese decomiso porque hay quienes "falsificaban marcas y atentaban contra las patentes a través de la realización de más de 700 actividades operativas". Medina explicó que la subprocuraduría a su cargo diariamente atiende diferentes delitos para ubicar, detener y en su caso promover una sanción a aquellas personas que atentan contra los derechos de la propiedad intelectual.

Tras la destrucción de las obras falsas, el funcionario adelantó que "la PGR trabaja de manera coordinada para alentar una iniciativa en el Senado, como lo ha instruido la procuradora general de la República, Arely Gómez, a efecto de que se hagan modificaciones a la ley correspondiente".

Ese planteamiento lo hizo Medina luego de que el abogado de la Fundación Marín, Jorge Reza, dijera que si bien el Estado frustró el delito de la piratería y reproducción de la obra de Jorge y Javier Marín, es necesario revisar el marco legal.

"La propuesta concreta que hemos trabajado es una reforma al Código Penal para adicionarla con los delitos contra el arte y sus creadores, como un ordenamiento sancionador de estas conductas, ya que actualmente la reproducción y falsificación solo se contempla dentro del esquema de derechos de autor como obra de propiedad industrial y como marca. Es muy difícil perseguir al que delinque, debido a que en el aspecto penal se habla de producción, y si la pieza en cuestión tiene un rasgo iconográfico distinto, para el perito la pieza apócrifa no es una falsificación", subrayó Reza.

Confianza y castigo

El titular de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos contra el Derecho de Autor de la PGR, Arturo Ancona, invitó a la comunidad artística y a la sociedad a denunciar el delito de la falsificación de obras de arte y a promover los derechos de autor.

Dijo que este acto "busca refrendar el compromiso de la PGR con los creadores, así como impulsar la confianza de la sociedad en sus instituciones, en el marco de dos celebraciones muy importantes: los días mundiales de la Propiedad Intelectual, que se celebra el 26 de abril, y del Arte, que se conmemora este viernes".

Al presenciar cómo los objetos decomisados eran seccionados por un grupo de expertos que utilizó un equipo especial de plasma, el escultor Jorge Marín dijo que esta acción es la conclusión de una larga historia que ha tenido como motor la defensa de los derechos de autor: "Hoy, después de tener a un responsable de la falsificación y reproducción no autorizada de mi obra, se consignó penalmente al involucrado".

Finalmente, Marín le otorgó el perdón al falsificador, porque cree en la buena fe de la gente: "El responsable se comprometió, a través de una carta, a no volver a incurrir en el delito de la falsificación de obras de arte. Pero si reincide, haríamos algo más duro".

Marín dijo que su hermano Javier hará la escultura con todos los pedazos de las piezas falsas destruidas ayer: "Será una esfera de seis metros, la cual pretendemos dé cuenta de que la falsificación es un delito. Pero la obra quedará inconclusa, ya que la idea es que se vaya construyendo con toda la obra incautada".

Lo ideal, consideró el creador, es que se exponga en un lugar público para que los ciudadanos recuerden que existen y deben respetarse los derechos de autor.

La Fundación Marín trabaja en una propuesta de modificación al Código Penal. Propone una revisión en materia de propiedad intelectual, a instancias del Comité Interinstitucional contra la Piratería que funciona con la PGR, apuntó Reza.

"Hay una revisión en general de todos los ordenamientos de propiedad intelectual, y nosotros queremos proponer que se revise concretamente el marco legal de la protección y tutela del arte, porque las indagatorias son tremendamente complicadas y tenemos un marco precario que no alcanza a garantizar lo que tanto estamos buscando: el respeto de los derechos de autor".