El primer día sin Gabo

"Mercedes está tranquila, muy bien, contestando constantemente el teléfono, en un clima de tristeza, pero con tranquilidad todos".
El hermetismo en torno al destino de sus restos se mantuvo.
El hermetismo en torno al destino de sus restos se mantuvo. (Francisco Rodríguez/Cuartoscuro)

México

Maestro: mil gracias por sus mariposas amarillas. Nos faltó un Gabo para que relatara éste día". El agradecimiento estaba escrito en la servilleta de un restaurante, firmado por Diana. A un lado tres flores amarillas, el color que más gustaba al escritor colombiano, y más tarde llegó un pequeño arreglo floral, que tampoco pudo traspasar el hermetismo del portón y tomó su lugar en ese rincón que, poco a poco, recibía más recuerdos de los lectores.

El hermetismo en torno al destino de sus restos se mantuvo a lo largo del día, como se mantuvo las últimas semanas todo lo relacionado a su estado de salud, en especial desde que el 3 de abril se dio a conocer su internamiento en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición "Salvador Zubirán", a donde había llegado el 31 de marzo: la familia pidió privacidad, quizá por ello no llegaron las masas a despedirse del escritor, sino se dio como un lento goteo, muchos de ellos colombianos que arribaban con el tradicional amarillo de la camiseta de su selección de futbol.

Jorge Sánchez, director del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), el director Felipe Cazals y Jacobo Zabludovsky, fueron de los pocos que lograron ingresar a su casa ubicada en la calle de Fuego, en Paseos del Pedregal: los tres, de muchas maneras vinculados a la historia de vida de Gabriel García Márquez.

El productor Jorge Sánchez compartió una amistad de casi 40 años, más allá de haber encabezado la producción de El coronel no tiene quien le escriba o Edipo Alcalde, lo que le permitía tener un contacto estrecho con la familia y notar que "simplemente se estaba yendo, se estaba apagando y ya", dijo el titular del IMCINE, quien llevaba para la familia unos plátanos macho y tortillas hechas a mano.

Pero con quien García Márquez tuvo una historia digna de alguna novela fue con Jacobo Zabludovsky, quien lo ha compartido en distintas ocasiones: durante una visita a París, mientras esperaba entrevistar a Pablo Neruda, el periodista se encontró en un restaurante con Gabriel y Mercedes Barcha; en medio de la bohemia le comentó que él sería el próximo Premio Nobel de Literatura del ámbito latinoamericano, lo que se cumplió en 1982.

Por eso lo invitó a la ceremonia de recepción del Premio, donde además adquirió una réplica de la medalla que entrega la Fundación Alfred Nobel; así se convirtió en la única persona en contar con una réplica del galardón.

"Están tranquilos todos", señaló Zabludovsky luego de haber estado casi una hora en el interior: "Mercedes está tranquila, muy bien, contestando constantemente el teléfono, en un clima de tristeza pero con tranquilidad todos."

Al hablar de la faceta de García Márquez como periodista, Jacobo Zabludovsky reconoció en él a un maestro, porque "fue un muy buen reportero, pero deja una obra literaria para toda la humanidad, que perdurará mientras el hombre tenga inteligencia".

El portón se abría para que Rodrigo y Gonzalo, hijos del escritor, se perdieran en esas calles del sur de la Ciudad de México; para que entraran algunos amigos de la familia, muy pocos, o para recibir mensajes, como el de los Reyes de España y los Príncipes de Asturias, que a través de enviados de la Embajada de España en México entregaron unos sobres con las condolencias reales.

En silencio, de manera privada, transcurrió el primer día del resto de nuestras vidas sin Gabriel García Márquez, a quien se le rendirá un homenaje el próximo lunes, a partir de las 16:00 horas, en el Palacio de Bellas Artes, en donde se contempla la asistencia de los presidentes de México, Enrique Peña Nieto, y de Colombia, Juan Manuel Santos.

Mientras ese momento llega, Felipe González se alejaba satisfecho de haber cumplido con una encomienda de su novia, quien vive en Monterrey y es gran lectora de Gabo: un arreglo floral con un mensaje muy sencillo: "Muchas gracias, maestro".

Reacciones en el mundo

Las reacciones por la partida de Gabriel García Márquez se sintieron en prácticamente todos los rincones del planeta: el presidente de Israel, Simón Peres, envió una carta de pésame a la familia del escritor y lamentó que no pudiera cumplir su deseo de ver la paz en Oriente Medio; la directora general de la Unesco, Irina Bokova, dijo que su muerte es "una grandísima pérdida para la cultura universal", mientras el exministro francés de Cultura, Jack Lang, recordó que su amistad con Fidel Castro permitió interceder para que el líder cubano liberara a varios poetas encarcelados, que fueron entonces acogidos en Francia.

La prensa en lugares tan alejados como el Medio Oriente, la India o Japón reaccionó ante la partida del autor de Cien años de soledad incluso el ministro ruso de Cultura, Vladímir Medinski, aseguró que del "Gran Gabo" no se puede hablar en pasado, ya que su legado perdurará en el tiempo.