Ignorancia, obstáculo para preservación arquitectónica

El doctor en arquitectura, Luis Arnal Simón, dijo que para que esto no suceda las escuelas pueden acercar a sus alumnos a los edificios de más cincuenta años y así puedan tomar conciencia.
Luis Arnal Simón, maestro en restauración de monumentos.
Luis Arnal Simón, maestro en restauración de monumentos. (Eugenia Gómez)

Tampico

Mientras que los monumentos arqueológicos y de la época colonial tienen al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para su protección y vigilancia ante demoliciones y saqueos, las construcciones del siglo XIX no cuentan con un organismo o dependencia que las resguarde por lo que se encuentran sujetas a la destrucción.

Luis Arnal Simón, maestro en restauración de monumentos, indicó que la población solo reconoce las pirámides y la arquitectura diseñada antes de 1810, "ante el desconocimiento hemos perdido una gran cantidad de monumentos en la República Mexicana". Explicó que el Centro Histórico de la Ciudad de México solo posee, como máximo, el 20 por ciento de edificios del periodo virreinal ya que los demás son funcionalistas y neocoloniales que se construyeron en los años treinta. Agregó que en Puebla sucedió lo mismo, "se dice que es un lugar colonial pero cerca del 70 por ciento de sus edificaciones son nuevas, solo le dieron un contexto a la ciudad, sus calles están unidas y no hay anuncios entonces ciertos detalles hacen que parezca que toda su arquitectura es de la misma época".

Recomendamos:Derrumban edificio antiguo en Tampico

En este sentido, el doctor en arquitectura, expuso que los templos desprotegidos cuentan con una ventaja ante los demás inmuebles, debido a que las comunidades, aunque no haya párroco o encargado del lugar, lo adoptan como propio y procuran su cuidado e imagen.

Aseguró que la ignorancia es uno de los principales problemas para la preservación de los edificios, ya que tanto los propietarios, la autoridad y los arquitectos desconocen la historia entonces "cuando vemos una casa de 60 años la tiramos, porque creemos que no tiene un valor", comentó que en la mayoría de las ocasiones no se estudia su restauración o su rentabilidad. Citando a André Malraux, un político francés, afirmó que los monumentos deben ganarse la vida teniendo una utilidad, "el dueño si no le generan ganancias los va a tirar, hay que convencer a las autoridades y a los propietarios de que valen mucho y que cada año aumenta ese valor porque son más antiguos".

El integrante del Sistema Nacional de Investigadores afirmó que hay tipos de arquitectura que se están perdiendo porque no se consideran importantes, lo que le atribuye a la especulación urbana, "los terrenos empiezan a costar más de lo que está sobre ellos, la gente prefiere tumbar y poner un hotel, una tienda de conveniencia o una bodega". Por lo que, ante la falta de una dependencia que proteja dichos inmuebles, debe ser la misma sociedad la que pida que se respeten los sitios históricos". Recordó que en Mérida estaban acabando con los edificios antiguos y fueron los habitantes quienes salvaron varias construcciones, "es cuestión de crear conciencia, que la gente diga no importa de quién sea, hay que procurar no perderlo porque es parte de la identidad de mi ciudad".

Recomendamos:Más de cinco mil fotografías preservan el Tampico Antiguo

Apuntó que se carece de reglamentos que normen la publicidad en ciertas zonas, pero se trata de una norma colectiva que no debe ser a base de presión o multas, sino de convencer a la gente que no todos los lugares son aptos para anuncios y letreros. Dijo que algo que pueden hacer los colegios y universidades para promover la preservación de dichos recintos es acercar a los alumnos de arquitectura a edificaciones de hace cuarenta o sesenta años a realizar inventarios fotográficos para convencerlos de que tienen un valor que formará parte de una historia en el futuro, "de lo contrario, Tampico como muchas otras ciudades se va a quedar sin nada".

"Cuántas veces no escuchamos: ¿porqué tiraron esa casona? o ¿la casa tan bonita y tan grande de la esquina dónde quedó?, hay que entender de una vez que lo derrumbado se pierde para siempre, no tenemos memoria para retener las cosas, vamos a restaurantes y observamos fotografías de nuestra localidad hace años y decimos "que bonito era Tampico" pero volteamos a la realidad y ya no existe nada", concluyó en entrevista Luis Arnal.

ICGC