Le preocupa al INAH la estabilidad del inmueble

En opinión del Instituto Nacional de Antropología e Historia en Nuevo León, es necesario retomar los trabajos de mejoras al museo de Lampazos debido a la importancia del espacio.
El mal estado es evidente en vigas.
El mal estado es evidente en vigas. (Raúl Palacios)

Monterrey

Hace cinco años, era necesaria la rehabilitación del Museo de Historia de Lampazos de Naranjo y las Armas Nacionales. Hoy, tras un largo periodo abandonado, es urgente su recuperación.

En opinión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Nuevo León, es necesario retomar los trabajos de mejoras al museo de Lampazos debido a la importancia del inmueble.

Jorge Luis Cruz, coordinador del área de Monumentos Históricos del INAH, refirió que se trata de una de las pocas construcciones del siglo XVIII en Nuevo León por lo cual se encuentra protegido por el Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles.

Una inspección realizada por personal de Monumentos en septiembre del año pasado corroboró el abandono del edificio, así como el mal estado de su viguería. La nueva museografía está guardada en cajas y plásticos desde hace tres años.

“Cuando se iniciaron los trabajos hace cinco años ya presentaba muchas filtraciones de humedad en las cubiertas, y como ha estado lloviendo en el último año pues creemos que con mayor razón es urgente su mantenimiento. Si hace cinco años era urgente, hoy lo es más”, apunta el coordinador de Monumentos Históricos.

El inmueble donde hoy se instala el museo fue levantado a mediados del 1600, siendo originalmente la Misión y Presidio de Santa María de los Dolores de la Punta de Lampazos, siendo su fundador fray Diego de Salazar.

Después fue conocido como el Colegio de Niñas del Sagrado Corazón de Jesús, funciones que ofreció desde 1895 hasta 1913, aproximadamente.

Para el INAH se trata de uno de los inmuebles de mayor relevancia en Nuevo León tanto por su antigüedad como por el estado de conservación que tiene.

“Es la única misión que tenemos en el estado de Nuevo León, pero no le damos esa importancia que tiene”, opinó el especialista.

Una primera restauración se realizó en 1984 cuando se le dio la finalidad de museo, estableciéndose a principios de la década de los 90 un el patronato que dirige el empresario Francisco Zertuche.

Para los trabajos, ahora suspendidos, se había solicitado la asesoría del INAH para el cambio de ventanas de madera, así como la reparación de filtraciones además del cambio de instalaciones eléctricas.

Sin embargo, todo está detenido y no hay fecha para la reactivación de los trabajos así como la reapertura del museo.

“En lo que nosotros sabemos es que la obra está detenida, nadie se ha vuelto a comunicar con nosotros con noticias del museo. Así como estaba hace 3 años está ahora”.