Dan premio antinobel a estudio de pisar plátano

La ceremonia de la 24 edición de los Premios Ig Nobel se realizó en el Teatro Sanders de la prestigiosa universidad estadunidense con sede en Cambridge.
Ceremonía de la edición 24.
Ceremonía de la edición 24. (Brian Snyder/Reuters)

Boston

Los investigadores que midieron lo resbaladizo de la cáscara de plátano, la capacidad de los trozos de carne de cerdo para detener las hemorragias nasales y las reacciones de los renos ante humanos disfrazados como osos polares estuvieron entre los ganadores de los premios Ig Nobel a los logros científicos cómicos.

La ceremonia de la 24 edición de los Premios Ig Nobel se realizó en el Teatro Sanders de la prestigiosa universidad estadunidense con sede en Cambridge, ante más de mil personas y con la presencia de varios de los galardonados, que solo reciben una mención y no un premio en efectivo.

Estos buscan entretener y alentar la investigación e innovación a escala global, fueron otorgados por los Anales de Investigaciones Improbables y son una versión divertida de los Premios Nobel que serán entregados el próximo mes.

Entre los 10 premios, cuatro correspondieron a investigadores que se interesaron por la comida. Un equipo de científicos japoneses se ganó el Premio Ig Nobel de Física, por ejemplo, por detallar los peligros de pisar una cáscara de plátano en su investigación titulada Coeficiente de Fricción bajo una Cáscara de Plátano.

Otros equipos ganaron premios por estudiar qué ocurre en el cerebro de la gente cuando ve la cara de Jesús en su pan tostado, el uso del excremento de los bebés para la producción de salchichas, y cómo los trozos de carne de cerdo pueden ser introducidos en las fosas nasales de la gente para detener hemorragias severas.

Los premios también fueron otorgados a investigadores que midieron el dolor relativo de la gente que sufre por mirar pinturas feas, si el ser dueño de un gato puede representar un peligro mental y cómo la gente que comúnmente se queda despierta hasta tarde tiene mayores tendencias psicopáticas.

Uno de los favoritos fue el estudio de unos investigadores noruegos y alemanes que probaron la reacción de los renos al ver a seres humanos disfrazados como osos polares.