Premio Princesa de Asturias, a técnica para modificar genes

Fueron galardonadas por el método Crispr-Cas, que permite eliminar, activar, inactivar e, incluso, corregir cualquier gen.
La bioquímica francesa Emmanuelle Charpentier en el Centro Helmholtz de Investigación sobre Infecciones, en Braunschweig, Alemania.
La bioquímica francesa Emmanuelle Charpentier en el Centro Helmholtz de Investigación sobre Infecciones, en Braunschweig, Alemania. (Peter Steffen/EFE)

Barcelona

Las bioquímicas Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna (francesa y estadunidense) ganaron ayer el Premio Princesa de Asturias de investigación científica y técnica por desarrollar un método de modificación genética que supone “una revolución biotecnológica”.

Esta tecnología, denominada sistema Crispr-Cas, “permite eliminar, activar, inactivar, incluso corregir cualquier gen” y “abre así la posibilidad de desarrollar tratamientos dirigidos a enfermedades genéticas que actualmente carecen de terapias eficaces”, señaló el jurado.

Entre estas enfermedades se encuentran el cáncer, la fibrosis quística o el síndrome de inmunodeficiencia severa combinada, explicó la Fundación Princesa de Asturias en un comunicado.

Charpentier (1968) se doctoró en microbiología en el Instituto Pasteur de París y amplió su formación en varios centros de Estados Unidos. Después retornó a Europa donde siguió su carrera en Viena. Actualmente trabaja en Alemania.

Por su parte, Doudna (Washington, 1964) se doctoró en Química Biológica y Farmacología Molecular en Harvard. Trabajó como profesora e investigadora en las universidades de Colorado y Yale, y desde 2003 dirige la división de bioquímica en Berkeley.

“Espero que este reconocimiento a la ciencia y la tecnología inspire a los jóvenes científicos para que continúen investigando con espíritu de aventura”, dijo Doudna en un comunicado enviado por la fundación, mientras que su compañera se dijo “honrada y muy emocionada” por el premio.

Revolución para la salud

Junto a sus respectivos equipos de investigación estudiaron “la forma en que determinadas bacterias se defienden de los virus que las infectan, destruyendo el ADN de los mismos tras reconocer algunas de sus características específicas”, señaló el jurado.

A raíz de esos hallazgos, ambas científicas decidieron unir esfuerzos para desarrollar una tecnología de edición genética inspirada en este mecanismo de defensa que “permite inactivar o modificar los genes con una precisión y facilidad nunca lograda”, explicó la fundación.

“Se trata de un método de aplicación universal basado en el diseño de pequeñas moléculas de ARN que sirven de guía a la enzima Cas9 para actuar sobre el ADN, permitiendo modificar genes en las propias células”, aclaró el jurado, definiendo el descubrimiento como “una verdadera revolución en biología molecular”, destacaron.

Desarrollada en 2013, la técnica se expandió rápidamente por los laboratorios permitiendo realizar en dos o tres meses procesos que antes duraban año y medio, explicó el investigador del CSIC español Lluis Montoliu. “Supuso la popularización y universalización de las técnicas de modificación del genoma”, añadió.

Por este trabajo, las científicas también recibieron el premio estadunidense de investigación biomédica Paul Janssen, el Breakthrough Prize in Life Sciences y el Premio de la Sociedad Internacional de Tecnologías Transgénicas.

Además, fueron incluidas por la revista Time en la lista de las 100 personas más influyentes de 2015.

Dotados con 50 mil euros (alrededor de 840 mil pesos) y una escultura creada por Joan Miró, estos premios distinguen a personas o instituciones relevantes en los ámbitos de las artes, las ciencias sociales, la comunicación y las humanidades, la investigación científica, los deportes, las letras, la cooperación internacional y la concordia.

En las semanas anteriores fueron galardonados el cineasta estadunidense Francis Ford Coppola con el premio de Artes, la economista francesa Esther Duflo con el de Ciencias Sociales y el filósofo español Emilio Lledó con el de Humanidades.

El año anterior, el premio de investigación recayó en el químico español Avelino Corma Canós y los estadunidenses Mark E. Davis y Galen D. Stucky por su contribución al desarrollo de los materiales microporosos.

Los galardones serán entregados en otoño en una ceremonia en Oviedo, sede de la Fundación Princesa de Asturias.

Claves

Cambio de nombre

- La fundación y los ocho premios fueron rebautizados como Princesa de Asturias a partir de 2015 en honor a la pequeña Leonor de Borbón, de nueve años.

- El cambio de nombre a los galardones más importantes de España se debe a que al ser proclamado rey Felipe VI (el príncipe anterior), la heredera al trono es Leonor.

- Coincide con el cambio de nombre que el galardón de investigación fuera para mujeres; desde 1981 solo otras dos lo habían logrado: Linda Watkins, en 2010, y Jane Goodall, en 2003.