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Martes , 23.10.2018 / 03:13 Hoy

Poesía de Cardenal viaja desde el espacio hasta la revolución

El diálogo presidido por Ernesto Cardenal y Jaime Labastida repasó anécdotas y algunos de los mejores poemas del autor


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Hacia las 17:0 horas en un salón de la Expo, que por un momento que se convirtió en un remanso a la sombra del espacio, en el que no circulaba el tiempo, llegó el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal: cura, revolucionario y escritor.

Con una boina negra y redonda, unos anteojos pequeños que cubrían sus cansados ojos y una voz cascada que apenas se entendía, el poeta se sentó para recordar algunas de las anécdotas que dieron vida a sus poemas.

Empezó por un monje trapense de los Estados Unidos, quien en palabras del escritor: “me hizo valorar a los indios y su poesía, a él le debo mis poemas que versan sobre este tema”.

Los poemas pasaron del colorido de las tierras y costumbres indígenas a la grandiosidad del cosmos, para aterrizar en la revolución de su natal Nicaragua.

“Seguir viaje.

Y aquel viaje muy jodido.

La telefoneada inesperada de Managua

a la última isla de las Antillas:

«Ernesto, murió Laureano»

En el vuelo Trinidad-Barbados-Jamaica- Habana-Managua

mirando mar, y mar, no podía pensar en otra cosa.

Ya que hemos nacido desahuciados

lo mejor es morir Héroe y Mártir

como vos moriste.

Claro que hubiera sido mejor que no murieras nunca,

con tal que tu esposa y tus hijos y tus amigos y el mundo entero

no murieran nunca”.

Jaime Labastida, en cambio fue parco de palabras, y se limitó “a ser los oídos de Cardenal”, que no entendía ni las preguntas ni los elogios de los asistentes.

Al finalizar su último poema el público se puso de pie para aplaudir.

Posteriormente los asistentes le hicieron preguntas. Una sobre su libro Canto cósmico, que el poeta describió “un gran y extenso poema sobre el universo, me llevó 30 años escribirlo. Es un poema científico, me llevó mucho tiempo. Una sobre Fidel Castro, a quien se refirió como “un gran hombre, y probablemente unos de los mejores oradores de la historia”. Sobre Vargas Llosa se limitó a decir “no lo he leído, y de lo que me han contado de él, ni me gusta, ni estoy de acuerdo con sus ideas”.

MC

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