'Aullido' tiene sentido

La censura se volvería la mejor promotora del poema, como explicaba el autor en una entrevista con Renaud Monfourny para la revista Ajoblanco.
Ginsberg mira a Monk con devoción.
Ginsberg mira a Monk con devoción. (Jim Marshall)

Producido por Hal Willner, "con música, palabras y gente graciosa", como anunciaba el cartel promocional, ayer debe haberse celebrado en el Teatro del Hotel Ace en Los Ángeles el 60 aniversario de Aullido, el célebre poema de Allen Ginsberg. Eric Mingus, Nick Cave, Petra Haden, Courtney Love, Van Dyke Parks, Tim Robbins y Lucinda Williams fueron algunos de los invitados.

El texto —que inicia con la célebre frase: "He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas, histéricas, desnudas"— fue escrito por Ginsberg en 1955. De acuerdo con Mick Brown, trataba de escribir con un estilo de "prosa espontánea" que "capturara la energía del jazz". El propio poeta diría: "Pensé no en escribir un poema, sino solo en escribir lo que quería, sin miedo. Dejar ir mi imaginación, abrir mis secretos y garabatear líneas mágicas desde mi mente verdadera, escribir para mi propio oído del alma y algunos otros".

La censura se volvería la mejor promotora del poema, como explicaba el autor en una entrevista con Renaud Monfourny para la revista Ajoblanco. Se imprimieron 500 ejemplares en Inglaterra, "y los censores americanos pararon la importación del libro; esto hizo llamar la atención sobre Aullido. Más tarde, cuando acabó por autorizarse, el Escuadrón contra el Vicio Juvenil de la Policía de San Francisco arrestó a Ferlinghetti y a un tipo que trabajaba en su librería y vendía mi libro, y les abrieron un proceso. Ello proporcionó aún mayor publicidad al libro y comenzó a venderse. ¡La única atención que se le dedicó venía de la censura!".

También habla sobre la musicalidad en la poesía, cuando dice que para los escritores beat "lo ideal era algo así como Lester Young tocando variaciones de 'Lady Be Good' 65 veces seguidas, acercándose en cada variación sucesiva un poco más al éxtasis. Esa es también la estructura de la primera parte de Aullido, un poema de libre respiración que utiliza la palabra aullido como acorde base sobre el que realizar variaciones".

En el libro I Celebrate Myself-The (Somewhat) Private Life of Allen Ginsberg, Bill Morgan recuerda que Ginsberg, amigo de jazzistas —y luego de rocieros—, era asiduo a las presentaciones de Thelonious Monk, músico poco dado a las conversaciones. "Una noche —escribe— le entregó una copia de Aullido y una semana más tarde le preguntó qué pensaba. Monk le dijo que casi lo había terminado, pero Allen lo seguía presionando: 'Bueno, ¿qué piensas?' 'Tiene sentido' fue la curiosa respuesta espontánea, que tanto le gustó a Allen que la repitió innumerables veces".