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Martes , 19.06.2018 / 07:01 Hoy

Plática, música, pintura y Sabina

Del rock al ranchero a la trova al pop y otra vez al ranchero mientras los dibujos salvajes del cantautor ambientaban en un audiovisual sobre un telar rojo.

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Erik Vargas

Mientras comienza la música grabada también empiezan las primeras muestras de las pinturas de Joaquín en la única pantalla al centro del gran telar pintado de luces rojas que te trasladan a un enorme cabaret.

La guitarra de Antonio García de Diego suena en un trepidante solo mientras las mujeres desnudas giran en ese cuadro de led que muestra el sentimiento de un hombre renacido, sentimental, de su introversión y hasta su retorcido y bello sentido del humor.

Sabina es todo menos cordura, es una noche que pudiera ser meramente musical pero es un reencuentro propio, donde cuenta su convalecencia, la depresión, la resistencia humana, donde redefine la actitud del artista que refugió la música del ego, la vida bohemia, en los excesos del hombre que vivió para escribir y que escribió para cantar y que al final, pinto en óleos para las tres, en la gira del hombre intimista.

La pantalla no deja de emitir los dibujos salvajes tan sabina en medio de un verso para Tampico, de la música ranchera al flamenco pasando por la bohemia y el rock.

Hay un momento en que la mexicana de origen costarricense Chavela Vargas se apodera de todo mientras todos corean el Bulevar de los sueños rotos, pero toda la noche es sexo, cabaret, amor, borrachera y el arte pintado, cantado y platicado de español.

No falta el "Viva México cabrones" en medio de las risas del hombre que se burla de la muerte y de la vida con letras universales de un lenguaje propio, único aderezado por el sensacional García de Diego, por la belleza y voz de Mara Barros o la presencia de Pancho Varona, o Jaime Azua.

Entre los 19 días y 500 noches, la Canción para Magdalena, Noche de bodas mezclada con Y nos dieron la diez, que culminó en ovación de pie, Princesa, Contigo en donde evocó a al rio Pánuco. "Yo no quiero un París con aguacero ni el Pánuco sin ti".

Bromea, sonríe, platica, baila poco, coquetea mucho, toma un trago, invita el otro.

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