Producción de libros pirata es mayor a la legal: autores

El Centro Mexicano para la Protección y Fomento de los Derechos de Autor informó que se terminará el año con una cifra récord en decomiso de libros piratas que supera las 60 toneladas.
Hay también libros nuevos aún con el plástico que los protege.
PGR decomisó 60 toneladas de libros piratas y hubo 88 millones de descargas ilegales. (Alberto Robledo Cervantes)

Ciudad de México

La piratería de libros es muy difícil de estimar en nuestro país, pero en lo que va del año, la Procuraduría General de la República (PGR) ha decomisado 60 toneladas, a lo cual se suman alrededor de 88 millones de descargas ilegales de libros, destacó Clemente Merodio, presidente del Centro Mexicano para la Protección y Fomento de los Derechos de Autor (CeMPro).

"La piratería puede ser muy difícil de estimar, pero puede ser tan grande o mayor, hablando de libros impresos, que la producción legal", señaló el editor; de acuerdo con cifras de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem), en 2013 superó los 137 millones de ejemplares.

"Tan sólo hace dos semanas, la PGR decomisó 20 toneladas de libros piratas en una bodega en el centro: es incalculable. La Coalición para el Acceso Legal a la Cultura hace anualmente un estudio y sabemos que el año anterior hubo alrededor de 88 millones de descargas ilegales de libros", dijo.

Luego de la celebración del Congreso Mundial de la Federación Internacional de Entidades de Derechos Reprográficos (IFRRO, por sus siglas en inglés), Clemente Merodio aseguró que la PGR ha decomisado en bodegas alrededor de 60 toneladas, con lo que se va a "terminar con un año récord en la actividad antipiratería", siendo uno de los retos principales el hacer conciencia del problema en la sociedad en general.

"Imaginen, soy presidente del CeMPro y cuando murió Galeano mis amigos en Facebook me mandaron el sitio donde se bajaban todas sus obras gratis. La gente lo hace de buena fe, pero los usuarios debemos sensibilizarnos ante el problema. Hablaba con la gente de Bélgica, donde son 11 millones de personas, y recaudan 55 millones de euros al año. Aquí no haríamos ni centavos.

"Lo que hay que hacer es despertar conciencia, luego entra la educación; ya se consiguió que en los libros de texto gratuito se incluyera en quinto año qué es el derecho de autor y cómo debe de respetarse. Y luego, desarrollar los mecanismos que permitan a un usuario hacer uso legal de las obras", convencido de que no se puede combatir la piratería sin ofrecer soluciones para el acceso legal.

Diversidad de acceso

Desde la perspectiva de Olaf Stokkmo, presidente de IFRRO, los derechos de autor ya son parte de nuestra vida, no interesan a pocas personas, incluso se convirtió en un elemento importante para el desarrollo económico: uno de cada 10 empleos se relaciona con los derechos de autor.

"Hoy día está aceptado que los derechos de autor son importantes no sólo para el desarrollo de la economía, sino también para la identidad cultural nacional. En la actualidad existe un mercado ilegal de obras protegidas en las redes, lo que es el desafío mayor para los editores y autores, para los titulares de derechos", dijo.

Tan sólo las sociedades de gestión agrupadas alrededor de IFRRO, en 80 países, recaudan alrededor de mil millones de dólares al año, en México la cifra es de unos 500 mil dólares, a través del CeMPro, siendo lo más importante desarrollar un mercado legal que haga más fácil el acceso a las obras.

"Para lograrlo, necesitamos buscar soluciones en un diálogo con la sociedad. No es posible para los titulares presentar soluciones que no se desarrollen en colaboración con los usuarios, necesitamos entender la situación de la sociedad", explicó.

El problema ha crecido, porque en el pasado estaba la piratería en impreso y la reprografía, pero en la actualidad se encuentra la posibilidad de las descargas gratuitas, por lo que desde la perspectiva de Olaf Stokkmo, resulta casi imposible ponerle una cifra económica al problema, "pero sería hasta mil millones de dólares", en palabras del presidente del IFRRO.

No se trata de un problema sólo de alguna región en particular, se destacó durante el Congreso del IFRRO, se presenta en todas partes del mundo, y cada uno de los países "tiene que examinar soluciones para reducir la piratería y la reprografía ilegal".