“La pintura jamás morirá, es la célula madre del arte”

Santiago Carbonell, considerado entre los mejores pintores que radican en el país, recién visitó la ciudad para charlar sobre la importancia del toque crítico entre artistas y la importancia de ...

Guadalajara

Así como cantar o disfrutar de la música es una de las primeras actividades de las que el ser humano tiene conciencia en sus primeros años de vida, la pintura también es vital. Casi todas las personas en algún momento realizan un primero, segundo, décimo y hasta centésimo dibujo en el que expresan lo mismo una curiosidad que un sueño o simplemente juegan con los colores. Es por lo anterior que Santiago Carbonell, considerado por muchos como el mejor pintor hiperrealista que radica en México, asevera que “La pintura jamás morirá, es la célula madre del arte, atrae la mirada de todos, nunca pasa inadvertida, tiene muchas funciones en nuestra vida y formación personal, con o sin nociones artísticas y su complejidad incrementa su impacto”.

El artista ecuatoriano que llegó a este país en 1986 “para comenzar una vida mexicana que incluye una esposa, hijos, momentos en varias ciudades como el Distrito Federal, Querétaro, donde radico desde hace muchos años y otras como Guadalajara, donde siempre disfruto de ver, presentar y hablar de arte”, comparte Carbonell, quien se describe como un artista de tradición clásica y en días pasados de este mes de diciembre visitó la ciudad, en el marco de la Feria Internacional del Libro en Guadalajara (FIL), invitado por los organizadores de esa feria y por Art21studio para participar en el Seminario de Crítica y Arte. 

“Disfruto mucho participar en foros, mesas, conferencias y todo lo que permita reflexionar sobre el quehacer artístico. Considero que es indispensable promover que los artistas seamos cada vez más críticos y conscientes, aunque no dependientes, de las variaciones del mercado del arte, éste tiene una historia y conviene conocerla si se quiere evolucionar y crecer como artista”, apunta.

En sus palabras, el oficio crítico antes sólo quedaba en manos de aquellos que reseñaban las obras, ahora es importante que el artista sea el primer crítico de la colección que alista. “En el pasado, los artistas sólo realizaban piezas, los críticos bendecían o anatomizaban, ahora los críticos son parte de la creación porque muchos de ellos participan como curadores o promotores del arte, los papeles han cambiado. De esa manera, el artista no debe perder de vista darse tiempo para revisar sus propuestas minuciosamente”, añade.

Carbonell, quien ya trabaja en el que será su principal proyecto para el 2014, que es la apertura del Museo Fundación Santiago Carbonell, en la capital queretana, donde espera la visita de coleccionistas, seguidores de exhibiciones y curiosos del arte, precisa que en lo que se refiere al mercado del arte, “éste es ajeno al ejercicio creativo, pero eso no significa que el artista deba verle con desdén, es importante que lo conozca para entender tendencias y advertir qué segmento social puede disfrutar su trabajo”.

Por otra parte, enfatiza que siempre es importante establecer lazos con aquellos que son expertos en áreas en las que un artista difícilmente lo será, porque considera que el autor generalmente será el menos indicado para ponerle precio, vender, quemar o regalar su trabajo, “no hay delito en acercarse a otro y sin sacrificar su esencia ubicar qué segmento social es sensible a lo que crea. Hay público que disfruta lo clásico, otros lo contemporáneo”.

Carbonell, quien en estos meses ha expuesto, tan sólo en México, en el Museo Diego Rivera, presentando su colección Arqueología de la mirada, afirma que espera pronto exponer de nuevo en Guadalajara “porque también es una ciudad con mucha vida cultural. Admiro el trabajo de gente tan diferente entre sí como Alejandro Colunga o José Fors”, declara.

Sobre el museo que llevará su nombre, comenta que éste verá la luz en Querétaro hacia abril próximo y en él ofrecerá colección permanente, además de otras muestras que van de gira por varios foros dentro y fuera del país. También pretende que sea un espacio en el que se ofrezcan contenidos relacionados con las artes y no descarta que ahí mismo se exhiban piezas de otros colegas, a manera de intercambio.