Horrores de la Guerra Mundial llegan a Marco

Más de 150 obras del pintor y grabador alemán, Otto Dix, llegaron para exhibirse en Marco por el Año Dual México-Alemania.

Monterrey

Vivir la Primera y Segunda Guerra Mundial cambió no sólo la vida al alemán, Otto Dix, sino que transformó su percepción de la sociedad, la cual trasladó a sus pinturas.

Considerado el pintor más reconocido en Alemania, el Museo de Arte Contemporáneo (Marco) recibe la exposición Violencia y pasión, una muestra que recoge más de 150 obras, siendo la primera vez que se exhibe en América Latina.

Además de los paisajes e imágenes bélicas, la obra de Dix buscó reflejar a la sociedad alemana de comienzos del siglo XX.

Pero fue la Primera Guerra Mundial la que, sin dudarlo, cambió para siempre la percepción del pintor y grabador alemán, según comenta Ulrike Lorenz, curadora de la muestra.

"Fue de los pocos artistas que vivió la Primera Guerra Mundial completa, donde está bocetando y dibujando en su estadía en la guerra, la cual tuvo un efecto traumático en él", apuntó la curadora.

Repaso por la historia

Si se dice que vivió la guerra es porque el artista alemán estuvo dibujando mientras se resguardaba en trincheras de Rusia y Francia.

Las piezas pertenecen a coleccionistas privados, galerías y museos de Alemania. Se trata de la exhibición conmemorativa por el Año Dual México-Alemania, el aniversario 50 del Instituto Goethe y por los 25 años de Marco.

A través de pinturas, litografías y dibujos a lápiz, Otto Dix (1891-1969) llevó a su obra no sólo el drama social que la guerra deja sino que pudo retratar el cambio que significó esto para Europa las primeras décadas del siglo XX.

"Lo especial y la calidad en la obra de Otto Dix, porque lo que él logra es tener una visión muy afilada a las cosas, pero también logra pintar una imagen más representativa de la sociedad que está viviendo", apunta la curadora.

La exposición está dividida por siete capítulos diferentes, en donde se abordan temáticas no sólo referidas a la guerra sino a la vida en los burdeles de Alemania, la fascinación por el cuerpo femenino y, ya en su etapa tardía, visiones románticas del paisaje.

Lorenz destaca el papel que tuvo el pintor alemán en tomar escenas de la guerra para llevarlas a un sentido estético, capaz de dar mayor percepción a lo que estaba sucediendo en el mundo en aquellos años.

El pintor también fue testigo de un cambio tecnológico significativo: la cámara fotográfica.

"Dix está usando la fotografía testimonial para sus propias imágenes y dibujos, especialmente en el ciclo de la guerra está usando muchísimo estas fotografías para inspirarse de ellas. Pero lo que no hace es tomar sólo un momento del tiempo sino que lo aumenta para hacer un fenómeno más grande", refirió la curadora.

Esta es la primera vez que una exposición del artista alemán se presenta en América Latina de manera tan completa. Incluso un descendiente de la familia, Leander Dix, visitó Monterrey para conocer la exposición.

La muestra estuvo en negociación cerca de tres años. Cuenta con el apoyo del Museo Nacional de Arte en donde se exhibirá al culminar su estadía en Monterrey, que será hasta el 18 de septiembre.