REPORTAJE | POR FERNANDA MORALES

¡Dale, dale, dale!.... piñatas: una tradición con origen en Acolman

La Feria de las piñatas en Acolman comienza el 18 de diciembre.

Durante la época decembrina las familias se reúnen en las posadas para romper la tradicional piñata llena de dulces o de fruta.

Ciudad de México

Papel de colores, cartón y silicón están tirados en el piso mientras Francisco termina de decorar con papel de color rojo la piñata de 3 metros y medio que alista para vender en la Feria de la Piñata en Acolman, Estado de México.

Su taller temporal, el gimnasio Juan Manuel Reyes González, que el Municipio de Acolman le prestó para realizar sus artesanías, se encuentra repletó de piñatas tradicionales de siete picos y unas cuantas en forma de muñeca o de Mickey Mouse.

Francisco González lleva 20 años en la piñatería, oficio que aprendió por tradición en su familia, y que ahora también enseña a sus hijos.

"Es tradición de generación en generación en la familia, los padres de mi esposa hacían piñatas, ahora nosotros las hacemos y mis hijos también", menciona.

La elaboración de esta artesanía en el municipio de Acolman comienza desde el mes de junio, ya que la decoración de cada piñata va desde los 30 minutos hasta los dos días.

Es tradición de generación en generación en la familia, los padres de mi esposa hacían piñatas, ahora nosotros las hacemos y mis hijos también

"Las piñatas llevan un proceso, primero es una olla de barro de 20 o 30 centímetros, luego se le pone papel, cartón, papel metálico y papel de china", explica.

En cada piñata, este artesano pone creatividad y empeño, para que la decoración incluya colores llamativos y que le gusten a la gente. El modelo básico es el mismo, la olla de barro, sin embargo la decoración varía en cada una.

Francisco es uno de los 20 artesanos del pueblo de San Marcos y que a partir del 18 de diciembre expondrá, junto con artesanos de otros estados, sus artesanías en la Feria de la Piñata de Acolman.

Una parte de la producción de las piñatas será comprada por el Municipio de Acolman para decorar el Palacio Municipal y las calles aledañas a éste.

"La mayoría de los comerciantes, tanto de piñatas como de comida, son de Acolman, la derrama económica que la feria deja se queda en la comunidad", explicó Enrique Morales, secretario técnico del Ayuntamiento de Acolman.

La Feria de la Piñata, que el año pasado recibió casi un millón de visitantes, se realizará este año del 18 al 22 de diciembre en Acolman.

La historia de las piñatas que se rompen en las fiestas decembrinas tienen su origen en el Convento de Acolman.

"Vamos a tener eventos para quienes les gusta lo cultural, música para chavos, eventos para personas de la tercera edad, funciones de lucha libre, eventos deportivos y pastorelas", adelantó el secretario técnico.

Acolman, la 'cuna' de las piñatas

La historia de las piñatas rellenas de frutas o dulces que se rompen en las fiestas decembrinas tienen su origen en el Convento de Acolman.

La tradición se remonta al siglo XVI cuando los frailes agustinos llegaron a dicha zona del Estado de México y quisieron profesar la religión católica.

Al ver que la fecha de navidad coincidía con el nacimiento de Huitzilopochtli, solicitaron al Papa permiso para realizar las misas de aguinaldo, lo que hoy se le conoce como posadas.

En dichas misas los frailes regalaban canastas con fruta a los indígenas de la zona y con ello los adentraron a la religión católica.

Con el paso del tiempo adoptaron la tradición italiana de las piñatas y se lo inculcaron a los indígenas con la idea de romper los pecados capitales.

Al romper la piñata, se les tapaban los ojos en representación de que la fe tiene que ser ciega.