Científicos desarrollan píldora que engaña al cuerpo para adelgazar

Envía el mismo tipo de señales que se producen cuando las personas ingieren mucho alimento.
El compuesto de fexaramina no se disuelve en la sangre.
El compuesto de fexaramina no se disuelve en la sangre. (Shutterstock)

Madrid

Científicos estadunidenses desarrollaron una píldora que “engaña al cuerpo” al hacerle creer que ha consumido calorías, lo que hace que queme grasas, frene el aumento de peso y ayude a reducir el colesterol y controlar el azúcar en la sangre.

“Esta pastilla es como una comida imaginaria”, explicó el director del Laboratorio de Expresión Génica de Salk, Ronald Evans, autor del estudio publicado en la revista Nature Medicine.

La píldora “envía el mismo tipo de señales que normalmente se producen cuando ingieres mucha comida, de manera que el cuerpo empieza a dejar espacio libre para almacenarla, pero no hay calorías ni cambios en el apetito”, señaló.

El equipo de investigación ya está trabajando para poner en marcha ensayos clínicos con humanos para probar su eficacia como tratamiento para obesidad y enfermedades metabólicas.

El compuesto de fexaramina no se disuelve en la sangre como los supresores del apetito o los medicamentos para dieta basados en cafeína, sino que se queda en el intestino, lo que provoca menos efectos secundarios, afirma.

Evans dedicó casi 20 años a estudiar el receptor X fernesoide (FXR), una proteína implicada en la liberación de ácidos biliares del hígado, la digestión del alimento y el almacenamiento de grasas y azúcares.

El cuerpo activa el FXR al inicio de la comida para prepararse ante la llegada de alimento, de manera que no solo dispara la liberación de ácidos biliares para la digestión, sino que modifica los niveles de azúcar en la sangre y hace que el cuerpo queme grasas.

Evans planteó activar el FXR solo en el intestino y así desarrolló un compuesto de fexaramina que, al ser administrado por vía oral, únicamente actúa en el intestino sin pasar al torrente sanguíneo; de esa manera el centífico logró disminuír los efectos secundarios y lo hizo más eficaz para frenar el aumento del peso.

Cuando los científicos administraron a ratones obesos una pastilla diaria durante cinco semanas, estos dejaron de ganar peso, perdieron grasa y disminuyeron sus niveles de azúcar en sangre y de colesterol, en comparación con los animales no tratados.

Según la investigación, dado que el compuesto de fexaramina no llega al torrente sanguíneo es posible que sea más segura en los humanos que otros medicamentos que tienen como objetivo activar el FXR.

Las farmacéuticas ya han desarrollado fármacos sistémicos que activan el FXR para tratar la obesidad, la diabetes, enfermedades de hígado y otras metabólicas, pero ese tipo de medicamentos afectan diversos órganos y producen efectos secundarios, según el artículo de Nature Medicine.