Picasso y Rivera, en el Museo del Condado de Los Ángeles

“Es una exposición de ideas, ya que parte de la filosofía del arte”, dice uno de los dos curadores de la muestra, Juan Coronel Rivera.
Coronel Rivera con Miguel Fernández, director del Museo de Bellas Artes.
Coronel Rivera con Miguel Fernández, director del Museo de Bellas Artes. (Arturo López/Secretaría de Cultura)

México

La exposición Picasso y Rivera: Conversaciones a través del tiempo, que se inaugura hoy en el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles (Lacma), es única es su tipo al presentar la obra de estos dos genios del arte.

La muestra concebida entre el Lacma y el Palacio de Bellas Artes, que logró reunir más de 150 obras en este diálogo histórico y visual, no es comparativa entre las creaciones de Diego Rivera (1886-1957) y Pablo Picasso (1881-1973), aclara Juan Coronel Rivera, historiador del arte y co curador de esta exhibición.

“Es una exposición de ideas, ya que parte de la filosofía del arte. La pretensión es que el público vea cómo nacen estos dos genios desde sus respectivas antigüedades: Picasso desde la antigüedad clásica griega y romana, y Rivera desde la precolombina”.

Su gran acierto es que aborda las coincidencias, aportaciones, temáticas y legados de Picasso y Rivera, desde una profunda investigación que ha guiado la mirada de los curadores Diana Magaloni y Juan Coronel Rivera.

La exposición, que permanecerá hasta el mes de junio en el Lacma, viajará a México para presentarse en el Palacio de Bellas en la primera quincena de junio, explicó Miguel Fernández, director del Museo del Palacio de Bellas Artes.

“En 1914, Picasso y Rivera se conocen, coinciden en el cubismo y tienen una relación de amistad que nosotros subrayamos. Más allá de sus encuentros y desencuentros, que pudieron haber tenido, hacemos énfasis en los diálogos entre ambos artistas”, destacó Fernández.

La relación creativa entre Picasso y Rivera, agregó, es presentada a través de cinco núcleos temáticos, donde se mostrarán obras que por primera vez salen de sus colecciones para su exhibición. “Nosotros no tenemos fronteras, no tenemos muros para este diálogo artístico, el cual, sin duda, seguiremos profundizando”, dijo el funcionario.

Picasso destruyó su obra

Aunque no es lo preponderante de la muestra  Picasso y Rivera: Conversaciones a través del tiempo, sí se aborda el tema del desencuentro entre ambos artistas, indica Juan Coronel Rivera, curador de la exposición y nieto de Diego Rivera.

“Se habla un poco de la ruptura Picasso y Rivera, debido a que eso no es lo importante en esta exposición. El alejamiento fue a raíz de que los recursos utilizados por Rivera en la obra ‘Paisaje zapatista’, los retomó Picasso en su cuadro ‘Hombre apoyado en una mesa’. Incluso se muestran las fotografías donde aparece cada artista al lado de su respectiva obra”.

Después de esto, y de que toda la crítica de arte se fue en contra de Rivera por generar tal polémica, Picasso decidió “borrar el cuadro, lo destruyó, ya no existe”, puntualizó Coronel Rivera.

El curador subrayó que Rivera al hacer el ‘Paisaje zapatista’ inventó una manera de pintar el follaje, nunca antes utilizada por el cubismo. El hecho fue que Picasso hizo una obra casi del mismo tamaño y utilizando esas aportaciones de Rivera.

“Angelina Beloff, quien era esposa de Rivera cuenta ese suceso en sus memorias. Por allá de 1914 estos dos genios eran amigos. Diego le tenía mucha admiración a Picasso, pues lo veía como su maestro, y siempre le enseñaba en lo que estaba trabajando, hasta que descubrió las similitudes que la pintura ‘Hombre apoyado en una mesa’ tenía con su obra”, relató Coronel Rivera.