Pesar en la fotografía por la muerte de Mary Ellen Mark

Tomar imágenes “es como compartir un momento de algo que has visto, tratando de darle un sentido visual a su belleza o su fealdad”, dijo a MILENIO la fotógrafa fallecida el lunes pasado.

México

Fue una de las últimas de la estirpe de los grandes fotógrafos documentalistas estadunidenses, entregada a una desmedida pasión por retratar el mundo al desnudo. “Nada es más interesante que la realidad”, dijo alguna vez Mary Ellen Mark, quien murió el lunes pasado a los 75 años en Manhattan como consecuencia de un síndrome mielodisplásico.

Reconocida por su trabajo en revistas como The New Yorker, Life, Rolling Stone y Vanity Fair, Mark dejó para la posteridad reportajes gráficos sobre las prostitutas callejeras de Bombay, un sanatorio para enfermos mentales en Oregon, la miseria en Etiopía o los jóvenes orillados a vivir en las calles de Seattle. Su obra está recopilada en libros como Indian Circus, Twins, Prom, Mary Ellen Mark: Portraits y Mary Ellen Mark: American Odyssey.

Mark tuvo una relación entrañable con Oaxaca, pues viajó dos veces por año — durante casi 20— a esa ciudad para impartir un taller de fotografía. En 2011 vino a la Ciudad de México para presentar en el Centro de la Imagen el libro XV años del taller fotográfico de Mary Ellen Mark (Editorial Almadía), y aprovechamos para charlar con ella. En esa ocasión también presentó sus fotografías de los jóvenes de Seattle en la galería Patricia Conde.

Justamente ese fin de semana estaba por aparecer un reportaje suyo en The New York Times Magazine sobre la liberación de Lori Berenson de una prisión en Lima, Perú, donde fue confinada por 15 años. Acusada de complicidad en un acto terrorista que no se llevó a cabo, acababa de ser liberada, pero permanecía bajo arresto domiciliario. A continuación retomamos algunos pasajes de la entrevista que nos concedió en 2011.

Interés humano

Colaboradora de respetadas revistas estadunidenses en las que se daba un espacio destacado a la fotografía, Mary Ellen Mark dijo que actualmente es más difícil que se publiquen reportajes fotográficos de denuncia como los que le han dado reconocimientos, el Victor Hasselblad Cover Award en 1992, entre ellos.

Hay más revistas que nunca, advirtió; “sin embargo, la mayoría está encargando reportajes sobre eventos muy grandes, como la guerra. Para ese tipo de órdenes hay trabajo, pero si no quieres ser fotógrafo de guerra, si quieres ser alguien que fotografíe cuestiones de interés humano, es más difícil, porque las revistas no están muy interesados en esas historias”.

Mark sostuvo que ese tipo de decisiones tienen que ver con aspectos económicos, pues las revistas “están más interesadas en las celebridades, en cosas más comerciales. La fotografía digital ha cambiado la idea de lo que es la verdadera fotografía documental, es muy diferente. Las fotografías noticiosas, especialmente de color, algunas veces pueden ser muy poderosas. Creo que para la cuestión noticiosa lo digital es buena herramienta por su inmediatez, pero yo soy una fotógrafa documental realista. Debería haber campo para los dos medios, que son totalmente diferentes”.

Mark ha fotografiado a los desposeídos y, a cambio de ello, sostuvo, ha aprendido todo. “Definitivamente me ha formado como ser humano. Lo mejor es el momento de tomar la fotografía, pero hago todo tipo de fotografía. Mi propio trabajo ha sido en el campo de la fotografía documental, pero cuando trabajo comercialmente hago muchas cosas. Durante muchos años he trabajado para compañías cinematográficas, por ejemplo. Acabo de regresar de India, donde trabajé en el set de una película de Ang Lee, La vida de Pi, y también he trabajado en muchas películas de Tim Burton”.

Antes de despedirse, Mary Ellen Mark definió lo que para ella era el arte al que se dedicó siempre: “La fotografía es mi vida, es todo para mí. Estaba viendo estas fotos que tomé hace muchos años y es una forma de capturar algo para siempre, hacerlo de alguna manera entendible no solo para mí sino para otra gente. Es como compartir un momento de algo que has visto, tratando de darle un sentido visual a su belleza o su fealdad, algo que sea emocionalmente poderoso”.

Claves

Testimonios

- “Mary Ellen Mark fue una mujer fascinante y una artista sin compromisos”: Susan White, directora de fotografía de Vanity Fair.

- “Poseía un espíritu hermoso y creativo que se mostraba a través de su fotografía”: Tim Burton, cineasta.

- “No podías estar cerca de Mary Ellen y no aprender a ver las cosas como ella las veía”: John Irving, novelista.

- “Las palabras que me vienen para describirla son: elegante, intensa, curiosa e imparable”: Eugene Richards, fotógrafo.