• Regístrate
Estás leyendo: Persiguen piratería de obras de arte
Comparte esta noticia
Jueves , 21.06.2018 / 21:43 Hoy

Persiguen piratería de obras de arte

El público ya puede hacer denuncias, vía telefónica y de forma anónima, de la reproducción y venta ilícita de piezas atribuidas a diversos creadores.

Publicidad
Publicidad

Leticia Sánchez Medel

Para hacer frente al delito de la comercialización de copias pirata, falsificaciones y reproducciones indebidas de obras de arte, la Red Nacional de Consejos Ciudadanos de México, con el apoyo de 25 artistas, lanzó una iniciativa para denunciar este delito vía telefónica a escala nacional.

Basta con llamar al número *5533 y al local 5533-5533, disponibles las 24 horas de los siete días de la semana, para denunciar aquellos lugares donde se comercialicen obras falsas o reproducciones sin autorización, con la finalidad de erradicar esta práctica ilícita y en apoyo a la comunidad artística y a consumidores, galeristas y coleccionistas.

Una vez que se toman los datos de la denuncia vía telefónica, un grupo de expertos acudirá al lugar donde podría estarse realizando el ilícito; si se confirma la falsificación, el consejo apoyará al artista o al ciudadano en su denuncia ante la autoridad correspondiente, dice en entrevista con MILENIO Luis Wertman, presidente de la Red Nacional de Consejos Ciudadanos de México y del Consejo Ciudadano de la Ciudad de México.

La iniciativa, impulsada por el escultor Jorge Marín, tiene por objetivo facilitar, a la ciudadanía y a los creadores, las herramientas para denunciar de manera segura, anónima, confidencial y ciudadana los casos de falsificación, ya que únicamente de esta manera se podrá terminar con este tipo de delitos y prácticas que afectan tanto a los artistas como a la sociedad, que es finalmente la que se ve defraudada. Por lo anterior, los artistas también brindarán asesoría en caso de que alguna persona compre una obra de arte y quiera corroborar su autenticidad.

Este llamado es para toda la comunidad artística, desde las galerías y casas de subastas, hasta anticuarios y coleccionistas, para combatir este delito grave que afecta al patrimonio y a los creadores en este país.

Esta propuesta ha sido bien acogida por los participantes en el circuito del mercado del arte en el país, ya que significa un gran avance para erradicar prácticas ilícitas tan comunes tanto en México como en el mundo.

El artista plástico Gabriel Macotela recibe con los brazos abiertos esta iniciativa, pues asegura que su obra también ha sido objeto de falsificación: recientemente localizó en la Lagunilla una de sus creaciones en versión apócrifa.

Por ello, Macotela es uno de los 25 artistas que colaboran con el consejo ciudadano para autentificar sus obras de arte.

Por su parte el galerista Hilario Galguera —quien representa a Damien Hirst, considerado el artista mejor cotizado del arte contemporáneo en el mundo— afirma que las acciones emprendidas por el consejo ciudadano contribuirán a evitar que suceda este "tipo de actividad criminal que está penada por la ley, ya que es un fraude comercializar obra artística falsa".

Hilda Trujillo, directora de Casa Azul Museo Frida Kahlo —ésta es una de las artistas más falsificadas de México—, opina que es bueno que las instituciones y los ciudadanos participen para lograr abatir este delito.

"Lo que no es suficiente es la instrumentación de la ley para poder dar una respuesta a una denuncia, ya que carecemos de instrumentos para analizar los casos de falsificación de obras de arte. Por esto pienso que es un tema para los expertos".

Miles de copias

Con estas acciones contra la falsificación de obras de arte se contribuye a proteger los derechos de autor, indica el perito valuador Rafael Matos Moctezuma.

No obstante, dice que lo que hace falta es aplicar la ley: "Está bien que se tomen estas acciones, que la gente sepa que el fraude se castiga porque es un delito", pero, lamentablemente, la ley es letra muerta en México.

Por eso destaca que no hay que promover leyes sino aplicarlas. El dueño de la Casa de Subastas Matos recuerda que muchas veces pusieron a su consideración obras de artes para solicitarle su opinión sobre su autenticidad; en una década registró 14 mil piezas falsas.

"Si hubiera seguido con esta contabilidad, la cual dejé de hacer hace cinco años porque ya me aburría, ahorita esa lista iría en una 18 mil obras apócrifas".

En este contexto, algo muy importante que todos deben saber es la diferencia entre una obra falsa y una atribución: la diferencia es que en la comercialización de un falso hubo dolo para obtener un beneficio ilegal; en cambio, en una atribución, solo se pensó que era de tal o cual artista, de una época determinada o de una técnica en particular.

Sugiere que lo mejor que puede hacer un coleccionista, un galerista o cualquier persona que desee adquirir una obra es asesorarse antes de comprarla.

Ahora las personas contarán con el consejo ciudadano para hacerlo.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.