ENTREVISTA | POR JOSÉ ANTONIO LÓPEZ

Alberto Peláez Periodista

Hoy será presentado en el Casino Español su libro "México, una mirada", donde relata su amor por nuestro país.

“Uno es periodista desde que nace hasta que muere”

“Soy un mexicano convencido, aunque no tengo pasaporte”.
“Soy un mexicano convencido, aunque no tengo pasaporte”. (Especial)

México

Alberto Peláez presentará hoy su tercer libro, México, una mirada (Agueda, 2013). Se trata de un ensayo en el que rinde homenaje al país, una tierra de la que se enamoró cuando apenas tenía cinco años.

Peláez, corresponsal de Televisa desde hace 29 años, es madrileño pero se siente mexicano, sus vínculos con el país son totales.

Alberto creció con boleros y rancheras, rodeado de libros de historia mexicana, con el aroma de un país que si bien no es el suyo lo siente como tal, gracias a su padre, Joaquín.

La charla con MILENIO se da, faltaba más, en un restaurante mexicano en Madrid. 

¿Qué va a encontrar el lector en tu libro?

Soy un mexicano convencido, aunque no tengo pasaporte, conozco muy bien el país y me jacto de ello. Con este libro pretendo también dar a conocer cómo un español se convierte en mexicano y llega a amar a México, pero con la perspectiva de la distancia.

Al leer el ensayo, el lector va a saber cómo me hago mexicano a los cinco años sin conocer el país. Joaquín Peláez, mi padre, que amaba profundamente México, fue al país en 1964, el año en que nací. Se enamoró tanto del país que todos los sábados nos ponía canciones de Lola Beltrán, nos contaba todo de México, él nos enseñó un mapa del territorio mexicano que me aprendí de memoria. Y tenía diez años cuando visité México por primera vez.

¿Cómo recuerdas tu primera vez en México?

Me encuentro un país muy diferente a España, donde todo mundo es muy cordial, pero especialmente me seduce el acento. Recuerdo que fuimos a Cancún y a Mérida. A partir de ese momento me termino de enamorar de México. Fíjate, es tal mi amor por México que hasta puedo saber por el aroma en qué estado del país estoy.

Entonces, ¿escribir este libro era una necesidad?

Por supuesto. Yo estaba escribiendo mi segunda novela, cuando de repente Víctor Hugo Rodríguez, presidente de Editorial Agueda, me propone hacer un ensayo sobre mi percepción de México. Me dijo, además, que su hijo Virro Borja, quien es un excelente fotógrafo, lo podía ilustrar. Al final, el libro se convierte en una serie de relatos en los que cuento mi amor por México.  Mi familia y yo comemos y vivimos gracias a México, he trabajado más de 30 años para Televisa y no tengo más que palabras de agradecimiento para el país.

Y te casaste con una mexicana...

Yo creo que es lo mejor que me pudo haber pasado. Conocía mucho México, viví mucho allí. No me enamoró solamente la belleza externa de Mónica, sino lo interno. Nos casamos hace casi 17 años y ella ha sido la persona que más me ha ayudado.

¿Cuándo presentas el libro en México?

Hoy martes. Tengo el honor de que lo presenten Carlos Loret de Mola y Juan Francisco Ealy Ortiz, será en el Casino Español a las 19:30 horas y me hace especial ilusión porque ahí me casé. Es a las ocho de la noche de ese día, me dará mucho gusto ver a tantos amigos. Es mi forma de homenajearlos. Al final uno es quien es en función de la gente que lo rodea, de la familia, de los amigos, y nunca hay que dejar de darles las gracias.

¿Te duele México tanto como España?

Por supuesto. Lo que más me duele respecto a México es la repercusión que tienen ciertas cosas. Hay mucha gente que dice que no va a México porque es muy peligroso, lo más triste es que te lo dice gente con estudios, piensan que apenas bajas del avión y te están balaceando, eso es mentira.

¿Te ha pasado por la mente dejar el periodismo para dedicarte a escribir libros?

No, no. Uno es periodista desde que nace hasta que muere. El periodismo es la profesión más bonita del mundo. Poder contar algo y ser el vehículo entre la noticia y la opinión pública es un privilegio, te hace ser testigo de la historia. A mí siempre me gustó mucho escribir, por eso me atreví con la novela El olvido de la memoria, claro que voy a seguir escribiendo. Soy un periodista que intenta ser escritor.