Miles, al cine: ahora sí

La película se centrará en el periodo de su retiro de la música, entre 1975 y 1979.
Don Cheadle personifica a Davis.
Don Cheadle personifica a Davis. (Brian Douglas/Entertainment Weekly )

México

Los promotores de la cinta Miles Ahead han recaudado 266 mil 655 dólares de los 325 mil que se necesitan para echar a andar un proyecto largamente acariciado: una biografía sobre el trompetista Miles Davis. Las contribuciones van de cinco dólares —que otorgan el derecho a recibir información sobre el desarrollo de la cinta—, hasta 25 mil, recompensados con una copia del guión autografiado por los actores principales y algunos parientes de Miles, así como una visita al set. Contribuciones intermedias son retribuidas con playeras, fotografías, sudaderas, discos, protectores para teléfono, funciones privadas de preestreno y otros incentivos.

Además de interpretar al jazzista, el actor Don Cheadle debutará como director, si bien se ha advertido, para que después no haya malentendidos, que Miles Ahead no es una biografía pormenorizada. La película independiente se centrará en el periodo de su retiro de la música, entre 1975 y 1979. Es decir, escribe la reportera Nina Terrero en Entertainment Weekly, "conocido también como el 'periodo silencioso' y su relación tormentosa con su primera esposa, Frances Taylor Davis".

Esto significa que habrá énfasis en el sexo, las drogas y el jazz, justo cuando Miles salía de su periodo eléctrico —de gran creatividad y un tanto incomprendido por quienes prefieren su etapa acústica—, para entrar, con su regreso, triunfal, en una época un tanto más condescendiente. Sin embargo, aunque la música era predecible, todavía podía sorprender y, a la distancia, suena mejor que muchos de sus contemporáneos.

Si algo hay qué decir en defensa de Cheadle es que siente verdadera pasión por el Miles, cuya música conoció de niño a través de su versión de Porgy and Bess con Gil Evans. Incluso tocó el saxofón en la escuela primaria, lo que lo llevó a interesarse por Charlie Parker y luego por Cannonball Adderley, por quien desembocó en Miles Davis.

El actor y director rememora haber visto un concierto del trompetista en Red Rocks, Colorado, cuando promovía su disco We Want Miles, algo que esperamos ver en la cinta, más que sus momentos escabrosos. "La experiencia de haber visto a esta banda súper eléctrica, con un guitarrista de tendencia rockera, un percusionista sudamericano, un bajista funk y un saxofonista bebopero, con una batería funky, y Miles en medio, manteniendo todo unido... La experiencia de observar el proceso —como algo opuesto a ver algo pulido y producido— fue grandiosa. Fue grandioso observar a alguien con la audacia de no saber lo que iba a ocurrir y ser invitado al viaje".