“Los 7 pecados” en escena festejan al Teatro Nazas

Un grupo de coahuilenses tomaron por asalto el foro, con el montaje de cuatro de las siete obras denominadas: “Los Siete Pecados Capitales”.
En estas 4 puestas actores, directores y público hicieron un ensamble muy bueno que tuvo como resultado la excelente noche.
En estas 4 puestas actores, directores y público hicieron un ensamble muy bueno que tuvo como resultado la excelente noche. (Aldo Chairez )

Torreón

Un grupo de coahuilenses tomaron por asalto el foro del Teatro Nazas con el montaje de cuatro de las siete obras denominadas: “Los Siete Pecados Capitales” para festejar el noveno aniversario del recinto.

Entraban y salían de escena, algunos tomaban el foro por más tiempo que otros, algunos más sólo presenciaron la fiesta e intervendrán hasta el sábado 5 en un verdadero festival que mueve a muchas reflexiones, la más importante es la fiesta misma del arte.

Elí Montemayor, director de “En Shakespeare y en la Biblia”, se movía nervioso frente a los controles de sonido y luces, decía “ Estoy muy nervioso, y eso que no me toca hoy, hasta el sábado…”, Otto Minera daba las últimas instrucciones, saludaba a todos en el pasillo del Teatro veía con mucho gusto que la gente estaba llegando en mucho mayor número a lo esperado y con sus gestos peculiares decía “esto es el teatro, mostrar a los demás lo que traes, salir a escena y representar”.

Cecy Guerrero, productora general y de “Hoja en Blanco”, sonreía mientras recibía al público y respondió a alguien que le preguntaba si la fiesta iba para largo “no, ayer lo cronometramos, fue el ensayo general y son justo una hora y cincuenta y ocho minutos”.

Todos en su sitio, los patrocinadores, los actores, los directores, la responsable del teatro, una teatrera más: More Barret que daba instrucciones por el micrófono, y de pronto, todos a escena, ¡se abre el telón! Barret había hablado de un trabajo colectivo, de un teatro de todos, de 70 personas involucradas de distinta forma en un quehacer único y de un proyecto que reunió a un gran director mexicano: el regiomontano Otto Minera, a siete directores avecindados en La Laguna y en Saltillo y muchos actores con deseos de subir a escena en un proyecto comunitario.

Al juvenil Rikardo Bugarín le tocó romper el hielo, subir a escena con sus cuatro actores en primer lugar y mostrar a los espectadores, muchos de ellos novatos en el lunetario, que estaban ante un gran espectáculo escénico donde se cuidó hasta el mínimo detalle.

“Las Hermanas Ebrias como ejemplo de la Gula, en este festín escrito por Thorton Wilder, con traducción del mismo Minera y que rápidamente mostró el tono del discurso, la comedia con toques costumbristas y una serie de anécdotas, que , salvo la primera, remitieron al espectador a la Unión Americana de mediados del siglo XX.

“Berenice” fue la segunda en la fiesta, dos iconos del Teatro Coahuilense en escena, dos luminarias que son leyenda en Saltillo, el estimado Jesús Valdés como el señor Walbek y Mabel Garza (también directora de la obra) como el ama de llaves, el escenario se iluminó en un duelo de actuaciones, breve, conciso, sencillo, lineal y bien manejado por Wilder bajo la mano experimentada de Mabel Garza.

Para entonces el público ya estaba en la fiesta y deambulaba por el Teatro como por su casa, las porras se escucharon para todos, pero especialmente para los actores de “El accidente del tren de las 5:25” con la dirección discreta, atinada, de Sergio Silveti y un pequeño grupo de estupendos actores encabezados por Laura Burgueño como la señora Hawkins.

Excelente trabajo que forma públicos, públicos que no encontraban su lugar, unos fueron a vitorear a los “Cachivaches”, otros a ver en escena a los legendarios Valdés y Garza.

Con este juego escénico, todos salieron ganando.


Distintos géneros

- Dejaron para el final de la primera noche la muy divertida y disparatada “El timbre de la Puerta”, dirigida por una juvenil Laura Borrego.

- Al juvenil Rikardo Bugarín le tocó romper el hielo, subir a escena con sus cuatro actores en primer lugar y mostrar a los espectadores que estaban ante un gran espectáculo.

- “Las Hermanas Ebrias” como ejemplo de la Gula, en este festín escrito por Thorton Wilder, con traducción del mismo Minera, mostró el tono: la comedia.