Darán 10 años de cárcel a quien dañe monumentos

El INAH dijo que las modificaciones posicionan a México como un país a la vanguardia en la protección y la conservación de bienes arqueológicos, paleontológicos, antropológicos e históricos.
Maqueta original de El Caballito
Las sanciones por delitos cometidos en contra del patrimonio se han ajustado. (Claudia Guadarrama)

Ciudad de México

México sancionará con penas de tres a 10 años de cárcel a quien dañe, altere o destruya un monumento arqueológico, artístico o histórico, de acuerdo con las reformas publicadas hoy y que entran en vigor mañana.

También se impondrán multas que pueden alcanzar el valor del daño causado a quienes cometan tales actos, señalan las modificaciones a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, publicadas en el Diario Oficial de la Federación.

Además de las mismas penas carcelarias, se aplicarán multas de 5 mil 176 a 15 mil 528 dólares a quien realice trabajos materiales de exploración arqueológica por excavación o remoción sin autorización de las autoridades competentes.

También se impondrá prisión de cinco a 12 años y de 15 mil 528 a 25 mil 880 dólares de multa a quien saque del país un monumento arqueológico, artístico o histórico sin el permiso correspondiente.

Las reformas, aprobadas en abril pasado por el Congreso, detallan que si los funcionarios encargados de la aplicación de la ley cometen los delitos las sanciones se les aplicarán además de las que les correspondan conforme a la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos.

A quien que realice cualquier transferencia de dominio de un monumento arqueológico mueble o comercie con él, y al que lo transporte, exhiba o reproduzca sin el permiso y la inscripción correspondientes, se le impondrá prisión de tres a 10 años y hasta 15 mil 528 dólares de multa.

Las penas pueden incrementarse hasta en 50 por ciento para quienes ordenen, induzcan, dirijan, organicen o financien esas conductas.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) consideró que con estas normas México "se ubica a la vanguardia en la protección y la conservación de los bienes arqueológicos, paleontológicos, antropológicos e históricos".