“Es parte de nuestra tarea decirles todo el proceso”

Arana es la chica que tres años atrás decidió dejar su trabajo en una casa de publicidad para hacer pan. Su comienzo fue con la repostería, que si bien le generaba un recurso adecuado no era el ...
Arana inició el negocio hace 3 años.
Arana inició el negocio hace 3 años. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Cuando se habla de pan artesanal, es difícil explicarle al cliente que debe esperar cierto tiempo –a veces hasta un día- para entregarle la pieza solicitada, cuando en cualquier centro comercial sólo toma un volcán o un francés para llevarlo a casa en ese instante.

Pero a la gente se le explica que el pan es recién horneado, utilizando ingredientes lo más naturales posible. Así funciona Panarana, espacio ubicado en Luis Elizondo y Bravo, en la colonia México.

Arana es la chica que tres años atrás decidió dejar su trabajo en una casa de publicidad para hacer pan. Su comienzo fue con la repostería, que si bien le generaba un recurso adecuado no era el producto que le gustaría ofrecer.

Su pasión surgió tiempo después, luego de participar en cursos y talleres, de coleccionar todo libro relacionado con la panadería así como de experimentar y practicar.

Su primer pedido fue el pan de caja, el cual le vende al restaurante Tierra Libre (ubicado en el Barrio Antiguo) desde hace algunos años.

En el oficio lo principal es ser exacto con ingredientes y temperatura.

 “Uno podría decirte que es un proceso romántico de prender el horno y ya, pero no es así, tienes que calcular tus ingredientes, la temperatura del horno como la del medio ambiente. La verdad demanda mucha paciencia”.

Si bien se percibe un cambio en el consumo de la gente, es decir, ya existe un círculo dispuesto a conocer los ingredientes y la forma de preparación del producto que consume, otro sector aún cuestiona el precio y la tardanza.

En Panarana sólo los fines de semana se venden conchas –o volcanes- así como donas. También, si se desea pan de elote se tiene que solicitar con tiempo.

 “Es un público creciente, claro es un perfil muy definido al que le interesa saber de dónde viene su comida y cómo se hace. Nosotros también sabemos que hacer pan artesanal es ir contracorriente, y que no es normal para el consumidor tener que esperar por su pan, pero es parte de nuestra tarea decirles todo el proceso”, agregó.

En este espacio se ofrece pan campesino de larga fermentación, croissants, pan de elote, donas, y conchas. Además de pan de barra.