El paradigma del espectador cambió: Ampudia

El artista contemporáneo que presenta "El futuro no es de nadie todavía", considera que el público de ahora enriquece a la obra con su interacción y ya no es solo un "ente fijo".
De la obra "El futuro no es de nadie todavía"
De la obra "El futuro no es de nadie todavía" (Gustavo Mendoza)

Monterrey

El artista viene a contar historias, pero desea conocer las que el público pueda ofrecerle. El creador español Eugenio Ampudia presenta la exposición El futuro no es de nadie todavía, la cual se exhibe desde el jueves en el Centro de las Artes.

Con un trabajo que implica el performance y la instalación, cargadas de un sentido social y cultural, Ampudia presenta una serie de piezas que demandan al público su interacción para terminar de "construir la historia".

"Se trata de piezas con mucha personalidad pero que a la vez generan ese intento por acercar al público", mencionó Blanca de la Torre, curadora de la muestra.

En entrevista con MILENIO Monterrey, Ampudia habla sobre los nuevos paradigmas en la relación del artista con "un público que hoy está más activo que nunca".

Al inaugurar El futuro no es de nadie todavía mencionaste que el papel del artista del siglo XXI es establecer diálogos con el público, ¿Qué papel tiene el espectador en el arte contemporáneo?

Hoy creo que es importantísima la cercanía con el espectador, creo que es una fuente de posibilidades para los artistas. Mi trabajo consiste en sacar conclusiones estéticas y políticas sobre lo que sucede a mi alrededor, pero si la información sobre el alrededor sólo la obtengo de mi experiencia pues las conclusiones serán más limitadas pero si valoro saber lo que opina la gente, va enriquecer mi trabajo. Si ellos se preocupan por estar delante mis obras, yo me preocupo por los espectadores.

Una de las críticas al arte contemporáneo es que el artista deja solo al espectador con la obra, sin ningún aviso previo.

Bueno eso es una postura, creo que se puede plantear así, pero la mayoría de las obras de arte contemporáneo que veo el discurso o el manual de instrucciones a veces es amplio, las hojas de sala son de hasta seis páginas.

También creo que una obra de arte debe contar con diferentes lecturas para diferentes públicos, porque no podemos cerrar nuestro discurso y debemos contar con el máximo de interlocutores válidos.

¿Cómo cambia el proceso creativo del artista, hoy con posibilidades como la realidad aumentada o el incluir elementos lúdicos en las piezas?

Creo que está cambiando el paradigma, hay en estos momentos un papel muy activo por parte de los espectadores, el público que va a las exposiciones es cada vez más especializado en lo que busca, además ellos pueden aportar cosas, pues no son entes fijos que sólo reciben información y se van.

Creo que hoy muchos artistas están trabajando con el espectador, y eso no refiere solo a la interacción sino que hay un planteamiento de que una vez terminadas las piezas, pasan a formar parte del espacio o del espectador.

¿Qué significa para ti exponer en un espacio como el Centro de las Artes del Parque Fundidora?

Creo que los espacios que tienen un bagaje fuerte sirven, no solo para los artistas sino también a los espectadores. De la gente que viene aquí, si además su familia trabajó en la Fundidora, creo que verán al parque de otra manera y si entran a estos espacios donde hay una muestra de arte pues creo que tendrán otra forma de apreciarlas de una forma distinta, tienen una relación muy íntima con estos espacios.