Pancho Villa: Un seductor de película

Al menos medio centenar de documentales, ficciones y cortos se han hecho sobre El Centauro del Norte desde que en 1914 firmara con una compañía estadunidense para que filmara sus batallas

Desde David W. Griffith, Howard Hawks, Serguei Bondarchuk o Emir Kusturica hasta Fernando de Fuentes, Emilio Indio Fernández, Ismael Rodríguez o Felipe Cazals, Pancho Villa ha seducido a cineastas extranjeros y nacionales en películas de ficción, documentales, animación o noticieros sobre la Revolución Mexicana, desde que apareció por primera vez a cuadro hace poco más de un siglo. Además, casi una veintena de actores han encarnado en la pantalla grande al jefe revolucionario, entre ellos Raoul Walsh, Yul Brynner, Telly Savalas, Pedro Armendáriz, Domingo Soler, José Elías Moreno, Antonio Aguilar, Jesús Ochoa, Antonio Banderas, Alejandro Calva y hasta el escritor Eraclio Zepeda.

Pero Pancho Villa también actuó de Pancho Villa

José Elías Moreno, Pedro Armendáriz y Eraclio Zepeda, entre otros, han encarnado al personaje

. “Es el primer personaje histórico que se interpreta a sí mismo en una película de ficción, lo que lo vuelve ficción”, dice el documentalista Gregorio Rocha, quien ha investigado desde los años noventa la relación amor-odio entre el jefe revolucionario y Hollywood.

“Tan solo entre 1911 y 1914 ya había películas de Pancho Villa en animación, ficción y documental. Ningún otro personaje de la historia, al menos del siglo XX, ha tenido tal éxito en el cine”, dice Rocha. Y para darse una idea, basta el recuento El cine y la RevoluciónMexicana, un listado de 172 páginas con fichas técnicas de ficciones y documentales sobre esa guerra, elaborado por la Filmoteca de la UNAM, en donde al menos 50 cintas son sobre Villa. La más reciente —no incluida— es Apasionado Pancho Villa (2013), de Lourdes Deschamps y Juan Andrés Bueno. Actualmente se está filmando Máuser 7mm, dirigida por Francisco Romero Arámburo —con actuaciones, entre otros, de Carmen Baqué—, que aborda la invasión de Villa a Columbus, acción cuyo centenario se cumplió el pasado 9 de marzo. Y falta la que trama desde 2011 el serbio Kusturica, a quien se le echó pa'atrás Johnny Depp para el papel del célebre Centauro del Norte, nacido el 5 de junio de 1878, hace 138 años, y asesinado el 20 de julio de 1923, hace 93.

En entrevista a propósito del centenario del ataque de Villa a Columbus en marzo de 1916, Rocha cuestiona que los historiadores “menosprecien” documentos sobre la relación del jefe rebelde y el séptimo arte, como el contrato de 1914 suscrito con la Mutual Film Company para filmar sus batallas.

“Cuando fui a Chicago a entrevistar a Friedrich Katz (el principal biógrafo de Villa), quien me dijo que el contrato con la Mutual estaba en el archivo de Condumex en la Ciudad de México, llegué con una pregunta: ‘Doctor, ¿por qué en una biografía de casi 700 páginas dedica solo una al contrato con la Mutual?’. Él me respondió: ‘Porque no le vi la mayor importancia’. Yo difiero de eso”, expone Rocha, director de los documentales Guerras e imágenes, Los rollos perdidos de Pancho Villa y

En la primera cinta de la Mutual Film, Villa actúa en el papel de él mismo

Acme & Co.

“No es lo mismo ser historiador social que del cine. Para ser historiador del cine tienes que entender la lógica del cine, que es muy diferente a la lógica de las dinámicas de la sociedad. En el cine es una lógica de puras cosas ilusorias, no hay hechos, estás hablando de imágenes, de imaginería, de lo imaginario. Yo habría hecho un libro sobre ese contrato, pero los historiadores lo menosprecian porque dicen que es un pie de página en la historia de Villa. No es cierto: que sepamos, no hay otro contrato similar en esa época”, aduce el cineasta, que encabeza una asociación para proteger archivos fílmicos.

Alrededor del contrato con la Mutual, señala Rocha, puede también seguirse la evolución de Villa de héroe a villano ante Washington y Hollywood, desde 1911, cuando se registró su primera filmación en la casa del cónsul estadunidense en Chihuahua, hasta después del ataque a Columbus, cuando de inmediato aparecieron filmes en su contra, como las animaciones The long arm of law and justice, Colonel Heeza Liar and The Bandits y Colonel Heeza Liar Captures Villa, de John R. Bray; o las películas de ficción Liberty Daughter of the USA, de Jacques Jaccard y Henry McRae; The Patriot, de William S. Hart; The Eagle´s Wing, de Robert Z. Leonard, o The Honor System, de Raoul Walsh.

No obstante, reconoce que las reticencias de los historiadores como Pedro Salmerón —otro experto en Villa—, a dar importancia al contrato, también pueden obedecer a que no trae estampada la firma del general, sino la de su representante, Eugenio Aguirre Benavides, y la del productor del estudio estadunidense.

En 1996, inspirado por las investigaciones sobre el cine mudo y la Revolución Mexicana realizadas por Aurelio de los Reyes, Margarita de Orellana y Jay Leyda, Rocha emprendió la búsqueda de los rollos originales que tomó la Mutual de Villa, algunas de cuyas imágenes pararon en la primera cinta de ficción de la historia sobre el jefe revolucionario, The Life of General Villa, producida en 1914 por Griffith y dirigida por William Christy Cabanne, con Raoul Walsh como Doroteo Arango joven y el mismo Pancho Villa actuando de Pancho Villa. Esa cinta “muy experimental para la época por mezclar escenas de ficción y de documental”, dice Rocha, terminaba con el Centauro del Norte como presidentede México. No era para menos, Villa entonces estaba en su apogeo y contaba con el apoyo del gobierno de Woodrow Wilson en Washington y de los estadunidenses para quienes “era una suerte de Robin Hood”. Las copias de la película, así como los rollos originales, al final “los desaparecieron”, recuerda Rocha.

Una recreación de la relación de Villa y la Mutual, con su autointerpretación, fue la cinta And Starring Pancho Villa as Himsel (2003), de Bruce Beresford, con el español Antonio Banderas como el general. Además, explica el documentalista, hasta ese entonces Villa siempre había tenido amistad con estadunidenses. “Se llevaba bien con ellos, y se entiende, porque él era norteño, de cierta forma un hombre muy a la americana, le encantaba el american way of life de la época. Vivió mucho tiempo en El Paso, Villa era casi gringo y era el tipo de mexicano que les cae bien a los gringos”, dice Rocha.

Tras su documental Guerras e imágenes (1996), en el que se dio cuenta de que “la historia visual de la relación México-EU siempre surgía de conflictos bilaterales”, Rocha hurgó en 14 archivos fílmicos de siete países en busca de los rollos originales de la Mutual y descubrió que “a donde llegara, buscaba ‘Pancho Villa’ y algo salía, no había lugar en donde no surgiera algo”. De esa empresa surgieron sus documentales Los rollos perdidos de Pancho Villa (2003) y Acme & Co. (2006), este último, sobre dos exhibidores itinerantes de filmes en El Paso, Texas, Félix y Edmundo Padilla, quienes armaron su propia cinta La venganza de Pancho Villa, a partir de retazos de filmes de la época muda de 1911 al 16.

Visitó archivos fílmicos en EU, Canadá, Francia, Inglaterra, Holanda, Dinamarca y México, en ciudades como Nueva York, Washington, Madison, El Paso, Toronto, París, Londres, Ámsterdam y Copenhague. “Solo me faltó ir a los archivos públicos de Moscú y Pekín”, relata.

Así vio joyas que muestra en Los rollos perdidos de Pancho Villa, como las imágenes de la Expedición Punitiva estadunidense que invadió México para capturar a Villa y castigarlo tras su ataque a Columbus. Estas imágenes fueron encontradas a finales de la década de los setenta entre cientos de latas de películas de la época silente usadas como relleno en un campo de hockey de Dawson City, en el Yukón canadiense. Incluso en Ámsterdam, se halló una secuencia del asesino material de Villa en la emboscada de 1923, Jesús Salas Barraza, durante una competencia de tiro pocos años después de cometer el magnicidio.

También se topó en su investigación con una hipótesis más sobre por qué Villa atacó Columbus, la del historiador chicano David Dorado Romo, en cuyo libro Ringside Seat to Revolution. An Underground Cultural History of El Paso and Juárez: 1893-1923, cuenta que un mes antes de ese ataque murieron achicharrados en un incendio varios presos mexicanos rociados con keroseno en una cárcel de El Paso.

“Para Dorado Romo, eso hizo también encabronar mucho a Villa”, cuenta Rocha, quien atribuye el ataque a Columbus a una suma de causas, como la doble traición de EU y Venustiano Carranza a Villa.

El ataque a Columbus desató la ira estadunidense. Pero en Madison, Wisconsin, Rocha descubrió que la Mutual había creado una empresa paralela, la Mexican War Pictures, para sacar poco antes de los hechos de Columbus otra imagen fílmica de Villa, The Outlaw’s Revenge, donde ya aparece de forajido vengativo.

“Hollywood siempre ha interpretado los deseos de Washington, porque es su brazo cultural. Poco antes del ataque a Columbus, se dieron cuenta de que Villa no era el ‘pacificador’ de México que creían y que no llegaría a gobernar el país, entonces deciden ya no enaltecer su figura”, refiere Gregorio Rocha.

Sobre la Expedición Punitiva que encabezaron el general John Pershing y los tenientes y futuros héroes de la II Guerra Mundial, George Patton y Dwight D. Eisenhower —y que en los hechos fue la última invasión que ha sufrido México en su historia y que terminó el 7 de febrero de 1917—, hay películas para todos los gustos, desde The Man Who Was Afraid (1917), de Frederick S. Wright, hasta el documental Patton and Pancho: A Clash of Cultures, que presentó el pasado 9 de marzo en Columbus, el historiador y cineasta Vernon Williams, como parte de la conmemoración local del centenario del ataque de Villa. Sobre la Expedición Punitiva, el Museo de las Intervenciones, en el ex Convento de Churubusco, tiene abierta hasta noviembre la exposición De vuelta a Columbus. En el centenario de la intervención norteamericana de 1916, curada por el historiador Pavel Navarro.

Algunas cintas mexicanas clásicas sobre Villa y quiénes encarnaron al personaje: El tesoro de Pancho Villa (1935) de Arcady Boytler, con Juan F. de Triana como el jefe revolucionario; Vámonos con Pancho Villa (1935), de Fernando de Fuentes, con Domingo Soler; La Justicia de Pancho Villa (1938), de Guz Águila y Guillermo Calles, con Luis Álvarez, que repitió actuación en Con Los Dorados de Villa (1939), de Raúl de Anda; Si Adelita se fuera con otro (1948), de Chano Urueta, con José Elías Moreno, uno de los más solicitados para interpretar al Centauro del Norte, igual que Pedro Arméndariz, que se estrenó en el rol con Pancho Villa Vuelve (1949), de Miguel Contreras Torres; El secreto de Pancho Villa (1954), de Rafael Baledón, con Víctor Alcocer, otro de los preferidos. Ya más recientes, Reed, México Insurgente, de Paul Leduc, donde el escritor Eraclio Zepeda fue Villa; La muerte de Pancho Villa, de Mario Hernández, con Antonio Aguilar, quien encarnó al rebelde por primera vez de muchas. Entre Villa y una mujer desnuda, de Sabina Berman e Isabelle Tardan, con Jesús Ochoa. En 2009, Cazals dio su versión de la Expedición Punitiva en Chicogrande, con Alejandro Calva como el fugitivo. Ya reconciliado, Hollywood produjo Pancho Villa (1972), de Eugenio Martín, que puso a Telly Savalas (Kojak) en el papel del héroe; en Villa Rides! (1968), Buzz Kulik puso a Yul Brynner como el protagonista, y en Viva Villa! (1934) Howard Hawks dejó a Wallace Beery el rol principal.




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5 Domingo Soler interpretó al líder

6 Telly Savalas en el papel del general