El país, igual que hace 35 años: Castro Leñero

El artista plástico muestra en el Museo Carrillo Gil una adaptación de su "Crónica de 20 días" a las condiciones actuales de México.
“Ahora es más extrema la ciudad”.
“Ahora es más extrema la ciudad”. (Mónica González)

México

Hace 35 años, el pintor Alberto Castro Leñero trabajaba como ilustrador de libros, lo que le permitía realizar proyectos relacionados con temas que le interesaban. La situación social y política de aquellos días lo llevó a realizar una crónica urbana de lo que pasaba tanto en la Ciudad de México como en el mundo.

Las revoluciones centroamericanas, los choques de autos, los asaltos, la crisis económica, la pobreza y la desigualdad son algunos de los temas que el artista dibujó y reprodujo en el libro Crónica de 20 días, publicado en 1981 por editorial Penélope y acompañado por un largo poema de David Huerta.

Los dibujos, entre los que se destaca un rifle que hace alusión a la revolución civil de El Salvador (1981-1992), fueron expuestos dos veces en el Distrito Federal: en el Centro Cultural Los Talleres, en Coyoacán, y la Biblioteca de Bellas Artes. Después de una itinerancia corta por algunos estados de la República, Castro Leñero decidió guardarlos y emprender otros proyectos.

Más de tres décadas después, el también pintor y escultor vuelve a presentar este proyecto, ahora con el nombre de Crónica, 35 años después, en el Museo de Arte Carrillo Gil, en un momento que, según cuenta en entrevista con MILENIO, hay una situación política igual o peor que la que prevalecía en aquella época.

La idea de la exhibición surgió después de que Castro Leñero vio una muestra de Marco Antonio Arce llamada Argos Panoptes. Lo buscó y platicaron. Arce se interesó por el trabajo de Alberto: vio Crónica de 20 días, y decidió emprender este proyecto con los dibujos, relacionándolos con los eventos que sucedieron hace 35 años, explica Alberto.

“Esta especie de cuaderno que hice para captar gráficamente lo que pasaba en ese momento no solo se trataba de una propuesta política sino personal y deportiva. Fue un ejercicio sobre lo que veía en ese momento. Le puse Crónica de 20 días al libro. El poema de David Huerta es una obra simultánea, paralela a la crónica, que tiene un poco del sentido de mis dibujos. Hay una especie de ritmo que él maneja”, comenta.

Si este proyecto lo volviera a hacer el artista tendría que considerar en la actualidad otro tipo de imágenes: “Ahora es más extrema la ciudad. Si hoy hiciera algo así, tendría que ser con otras imágenes mucho más radicales. De alguna manera sí es un ejercicio de ir y venir en el arte. Hay una imagen de un fusil que tiene vigencia. A ese viaje del tiempo me refiero”, dice.

Para Castro Leñero, la gráfica es una especie de reflexión, de apunte: “Muchas veces no son obras terminadas. Son obras en proceso, como para dejar referencias, para que no se olviden. Últimamente las veo así. De cierta forma este trabajo tiene que ver con mi vida de ilustrador”.

Castro Leñero destaca que la gráfica sigue siendo muy estudiada por mucha gente, pero que es subterránea ante las nuevas tecnologías que se han impuesto en el arte contemporáneo.