Coro de niños otomí, sin boleto para cantar al papa

Está conformado por 26 menores, pero solo tienen recursos para 10 pases de avión; el concierto está programado en el Vaticano para el 21 de septiembre.

Tlaxcala

Voces Yumhu es un coro de 26 niñas y niños tlaxcaltecas conformado hace tres años en el municipio de Ixtenco para preservar una variante lingüística del otomí que solo se habla en esa comunidad y que se encuentra en riesgo de desaparecer.

“La intención de este coro es rescatar la lengua otomí mediante una serie de canciones tradicionales mexicanas (…) El hablante más joven que conozco tiene 70 y tantos años, así que está en grave peligro de perderse”, destacó el niño Uriel Ángel, integrante y traductor del coro.

Con un repertorio de más de 30 canciones traducidas a la variante Yumhu del otomí,  tiene confirmado su primer concierto internacional para el papa Francisco, en la Ciudad del Vaticano, el 21 de septiembre a las 17 horas, en la Basílica di Sant’Andrea della Valle; sin embargo, no cuentan con los recursos para costear el viaje y apenas han conseguido la donación de 10 boletos de avión.

En entrevista con MILENIO, Eloy Romero Vázquez, director de Enlace Interinstitucional del coro, explicó que el embajador de México ante la sede papal, Juan Manuel Arenal Fenochio envío una invitación al grupo coral indígena para participar en los festejos del 25 aniversario del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos Estados. “La embajada desearía celebrar este día especial con un concierto ofrecido por el Coro de niños otomíes Voces Yumhu de Ixtenco, Tlaxcala, en el Vaticano. Este proyecto es el número principal de este festejo (…) brindará también otro escenario para dar a conocer al mundo una cara más de nuestro rico México al promover su futuro, sus niños, y una de sus raíces, la indígena”, indica la misiva enviada por el embajador Arenal el 11 de julio.

La noticia llenó de alegría a los niños, pero de preocupación a los padres ya que “el Vaticano únicamente nos manda la invitación y hay que llegar por nuestros medios”, lamentó Evaristo Hernández, presidente del Comité de padres del coro.

De concretarse, viajaría una delegación de 32 personas: 22 niños, seis padres de familia, tres maestros y el director de relaciones interinstitucionales, Eloy Romero, quien se ha encargado de buscar los apoyos para el coro.

A 40 días de la fecha del concierto los menores comienzan a preocuparse. “No sé si vaya, porque no se están juntando los boletos”, dijo sollozando Uziel Mejía Patliani, mientras su madre lo abraza.

“Hacemos rifas, conseguimos los medios para ver de qué manera podemos juntar para el boleto para que puedan ir los niños. Nuestro trabajo aquí en el pueblo es prácticamente el campo, mi esposo es jornalero, no tenemos una situación económica estable”, dijo María Juana Patliani.

La comunidad mexicana en Roma ofreció hospedar y alimentar a la delegación durante su estancia. Mientras que el gobierno de Tlaxcala acaba de responder la solicitud de apoyo: “El Instituto Tlaxcalteca de la Cultura nos ofreció las puertas del Teatro Xicotencátl, de la ciudad de Tlaxcala, para presentar un concierto y todos los ingresos serán a beneficio el coro; nos apoyan con las instalaciones, con la publicidad”.

Ante la angustia, el Comité de Padres del Coro habilitó una cuenta bancaria para que la ciudadanía interesada también pueda apoyar a estos niños: ttular Evaristo Hernández Castillo, sucursal 0328, cuenta #405964843 de HSBC, clabe 0218-3504-0596-484360.

Los “hits”

Ixtenco, Tlaxcala, está en las faldas del volcán La Malinche. Tiene una población de 7 mil personas y, aunque es considerado el último reducto otomí en la entidad, menos de 250 hablan la lengua, todos mayores de 70 años.

Las primeras canciones interpretadas por el coro, como “Bésame mucho”, fueron traducidas por tres ancianas de la comunidad, pero los niños comenzaron a interesarse en aprender la lengua y ahora Uriel Ángel, de 13 años, es el traductor de los temas que entona el grupo; uno de sus grandes hits es la versión de “Imagine”, de John Lennon, pero también grandes clásicos como “Solamente una vez” y “Veracruz”, de Agustín Lara.

“No se siente como si lo estuvieras cantando en español, sientes algo muy diferente y desigual, cada lengua y cada idioma tiene su tonalidad, digamos que al escuchar entiendes otra cosa”.

Además, comenzanron a componer sus propias melodías y letras para demostrar el orgullo que sienten por su tierra. “Intento hacer canciones que digan algo de mi cultura, la primera es de un guerrero de Ixtenco llamado Tlahuicole, la canción la llamé ‘Hombre inmortal’”, dijo el menor.