Ópera para ‘apantallar’, ¿hacia una cultura HD?

El arte lírico del Met llegó al Auditorio Nacional de México en 2008; desde entonces se han transmitido en alta definición 74 óperas completas, que han sido presenciadas por 310 mil 571 personas.
En las temporadas de ópera 2013-14 y 2014-15 la asistencia anual se desplomó en las funciones en el Auditorio Nacional.
En las temporadas de ópera 2013-14 y 2014-15 la asistencia anual se desplomó en las funciones en el Auditorio Nacional. (Ariana Pérez)

México

Desde hace casi una década la ópera está apantallando a los mexicanos, gracias a las transmisiones en vivo y alta definición de la MetOpera de Nueva York, o diferidas, de la Royal Opera House de Londres, aunque en las temporadas 2013-14 y 2014-15 la asistencia anual se desplomó en las funciones en el Auditorio Nacional y creció en las salas del Centro Cultural Universitario de la UNAM que las acogen.

En una sola de estas temporadas, pueden disfrutarse en pantallas gigantes y HD más óperas que las que programó en cuatro años el Palacio de Bellas Artes (en promedio cuatro por año), si se suman las producciones del recinto cultural del Lincoln Center y las del Covent Garden, cuyas “funciones” pudieron verse en el Auditorio Nacional, el Centro Cultural Universitario de la UNAM, en la capital, además de en teatros y salas de cine de otras ciudades de la República. Solo en la temporada 2015-2016 se transmitieron 17 óperas completas desde Nueva York (10) y Londres (siete), más las que se proyectaron por televisión el Canal 22, TVUNAM o canales culturales, en programas como Escenarios.

En la temporada de este año de la Ópera de Bellas Artes, a cargo ahora de la soprano Lourdes Ambriz y con un presupuesto recortado a 48 millones de pesos (dos menos que el de la gestión anterior del tenor Ramón Vargas), solo se consideraron cuatro óperas, tres de las cuales ya han sido montadas: El pequeño príncipe y Antonieta, del mexicano Federico Ibarra —quien cumplió 70 años—, más Il viaggio a Reims, de Rossini. La otra puesta en escena será I puritani, de Vincenzo Bellini, para la que se prevé la participación en el elenco del llamado “nuevo rey del Do de pecho”, Javier Camarena.

Desde Nueva York, las cantantes estadunidenses Deborah Voigt, Renée Fleming o Joyce DiDonato, quienes suelen fungir como anfitrionas de las funciones HD, siempre recalcan que estas transmisiones no se comparan con asistir a los teatros a ver ópera realmente en vivo. Eso se antoja difícil en México.

Pero un plus de las funciones de la MetOpera es que los mexicanos pueden conocer cantantes que luego dan recitales en Bellas Artes o en la sala Nezahualcóyotl de la UNAM, como la misma Deborah Voigt, Dmitri Hvorostovsky, Sondra Radvanovsky, Marina Poplasvskaya o Joyce DiDonato, quien el pasado 30 de abril ofreció un nuevo recital en el Palacio, luego de su éxito ahí mismo en 2014.

EL STEVE JOBS DE LA ÓPERA

Cuando hace una década, el 1 de agosto de 2006, Peter Gelb —a quienes algunos allá llaman el Steve Jobs de la Ópera— tomó las riendas de la Ópera Metropolitana de Nueva York, puso en marcha un ambicioso proyecto hasta entonces inédito e imposible tecnológicamente: “popularizar” vía satélite ese arte —que por siglos fue estigmatizado como “de élite”—, a través de transmisiones en alta definición de las fastuosas producciones de ese escenario neoyorquino, las cuales para 2016 llegaron ya a dos mil teatros de ciudades de Estados Unidos y de otros 70 países, a precios de taquilla más asequibles.

En estas 10 temporadas (de 2006 a 2016), la MetOpera ha transmitido 99 funciones que han vendido 17 millones de boletos alrededor del mundo, para una bolsa de 60 millones de dólares. Las últimas de la temporada fueron Roberto Devereux, de Donizetti (abril 16), y Elektra, de Strauss (abril 30).

La temporada 2016-2017, que conmemora medio siglo de la MetOpera en el Lincoln Center, ya se anunció, con 10 óperas. La primera será Tristan und Isolde, de Wagner, el 8 de octubre próximo, la función número 100 de la serie de MetOpera Live HD. Seguirán Don Giovanni, L'Amour de Loin, Nabucco, Roméo et Juliette, Rusalka, La Traviata, Idomeneo, Eugene Onegin y Der Rosenkavalier.

VÍA SATÉLITE A MÉXICO

El arte lírico desde Nueva York llegó a México, al Auditorio Nacional, el lunes 22 de septiembre de 2008, con una gala protagonizada por la soprano estadounidense Renée Fleming, su compatriota el barítono Thomas Hampson y el tenor mexicano Ramón Vargas —adorado en la MetOpera pero fallido director de la ópera nacional (2013-2015)—, que incluyó extractos de La Traviata, Manon y Capriccio.

A partir de entonces se han transmitido ocho temporadas con 83 funciones y 74 óperas completas, que fueron vistas por 310 mil 571 personas, según datos proporcionados por el recinto de espectáculos, que además reenvía la señal a salas de Cancún, Cuernavaca, Guadalajara, La Paz (SLP), León, Monterrey, Oaxaca, Torreón, San Luis Potosí, el Centro Cultural Universitario de la UNAM en Ciudad Universitaria, además de a 20 pantallas de cines en diversas ciudades de la República Mexicana.

Entre otros foros nacionales, el Live HD llega al Centro Cultural Paso del Norte, en Ciudad Juárez; al Forum Cultural Guanajuato, de León; a los auditorios Luis Elizondo, de Monterrey, y del IMTA, en Cuernavaca; a la Universidad del Caribe, en Cancún; al Centro Cultural Bicentenario, de San Luis Potosí, y a los teatros Diana, en Guadalajara; Victoria, de Durango, y Macedonio Alcalá, en Oaxaca.

Una ventaja extra de asistir a estas funciones, al menos en el Auditorio Nacional y los teatros de la UNAM, es que una hora antes hay pláticas introductorias con destacados críticos, como Juan Arturo Brennan, Sergio Vela o Gerardo Kleinburg. Este último, ex director de la Compañía Nacional de Ópera durante una década (1991-2000), incluso ofrece en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón o la Sala Miguel Covarrubias un debate posterior a cada función y a partir del 28 de abril impartirá el curso Hablemos de ópera en la Sala Carlos Chávez, con el fin de acercar a más aficionados a este arte musical que tiene hoy su auge digital.

AFICIÓN MEXICANA ¿A LA BAJA?

El Auditorio Nacional, con capacidad para 10 mil espectadores, reporta asistencia a óperas de más de seis mil 500 aficionados. Las obras más populares han sido Carmen, con seis mil 554 asistentes; Madam Butterfly, con seis mil 77; Aída, con seis mil 12; La Traviata, con cinco mil 847, y Turandot, con cinco mil 649.

No obstante esta popularización de la ópera en México, las estadísticas de asistencia a las transmisiones en el Auditorio fueron a la baja en las temporadas 2013-2014 y 2014-2015, según datos del centro de espectáculos. La asistencia llegó a 42 mil 160 personas en la temporada 2008-2009; creció a 47 mil 14 en la 2009-2010; y alcanzó su clímax en 2010-2011, con 47 mil 230 espectadores. Luego disminuyó en la 2011-2012, a 45 mil 738; volvió a repuntar a 47 mil 141 en la 2012-2013, pero se desplomó a 30 mil 252 en la temporada 2013-2014 y volvió a caer aún más, a 28 mil 517 asistentes, en la 2014-2015.

Las dos más recientes temporadas (2014-2015 y 2015-2016), el enlace con la MetOpera llegó a las primeras salas universitarias en el mundo. Desde el sábado 11 de octubre de 2014 comenzaron a proyectarse de manera alterna las producciones neoyorquinas en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón y en la Sala Miguel Covarrubias, del Centro Cultural Universitario de la UNAM, en Ciudad Universitaria.

Además, la UNAM sumó este año siete óperas producidas para la temporada 2015/2015 por la Royal Opera House de Londres, proyectadas en más de mil 500 cines en 35 países. Así que junto a las diez funciones de la MetOpera (Il Trovatore, Otello, Tannhäuser, Lulu, Les Pécheurs de Perles, Turandot, Manon Lescaut, Madama Butterfly, Roberto Devereux y Elektra), en las salas universitarias los aficionados han podido disfrutar de Le Nozze di Figaro, Cavalleria Rusticana/Pagliacci, La Traviata, y próximamente lo harán con Boris Godunov, Lucia di Lamermoor y Werther.

Así, desde octubre de 2014 hasta marzo pasado, un total de cinco mil 680 personas habían asistido a las 17 óperas en 16 funciones de la MetOpera y Royal Opera en CU, según estadísticas de la Coordinación Cultural de la UNAM. Por temporadas, a las 10 funciones de 2014-2015 de la MetOpera asistieron dos mil 165 y a las de 2015-2016, recién terminada el 30 de abril, habrían asistido alrededor de dos mil 250 personas, para un total cercano a las cuatro mil 500. En esta última temporada, a las primeras seis funciones de la Royal Opera asistieron mil 336 aficionados.

BANQUETE DE CANTO

Solo las óperas desde Nueva York vistas en México desde 2008 son: Aida, Anna Bolena, Armida, Boris Godunov, Cavalleria Rusticana/Pagliacci, Capriccio, Carmen, Cosí Fan Tutte, Der Rosenkavalier, Doctor Atomic, Don Carlo, Don Giovanni, Don Pasquale, Il Barbiere di Siviglia, Le Comte Ory, L'Elisir d'Amore,  Götterdämmerung, Das Rheingold, El Príncipe Igor, Il Trovatore, Ernani, Eugene Onegin, Falstaff, Faust, Francesa da Rimini, Hamlet, Iolanta/El Castillo de Barbazul, Iphigenie En Tauride, Giulio Cesare in Egitto, La Bohéme, La Cenerentola, La Clemenza di Tito, La Donna del Lago, La Damnation de Faust, La Fanciulla del West, The Enchanted Island, La Nariz, La Rondine, La Sonnambula, The Tempest, La Traviata, Die Walküre, Die Lustige Witwe, Le Nozze di Figaro, Les Troyens,  Les Contes D'Hoffmann, Die Meistersinger von Nürnberg,  Les Pécheurs de Perles, Lucia di Lammermoor, Lulú, Macbeth, Madama Butterfly, Manon, Manon Lescaut, Maria Estuardo, Nixon in China, Orfeo ed Euridice, Otello, Parsifal, Rigoletto, Rodelinda, Rusalka, Salomé, Satyagraha, Siegfried, Simon Boccanegra, Tannhäuser, Thaïs, Tosca, Turandot, Un Ballo in Maschera y Werther.

CULTURA DIGITAL

Pero al igual que el Auditorio Nacional y el Lunario anexo, que han sido también escenarios de otros espectáculos transmitidos de manera digital desde el Ballet de la Ópera de París, el Bolshoi de Moscú, el Teatro Real de Madrid, el National Theatre y la National Gallery de Londes, la UNAM también transmite desde 2014-2015 las funciones del teatro londinense, que ya suma 22 puestas en escena desde entonces, y a partir de 2015-2016 las del Royal Ballet de la capital inglesa. Hasta marzo, a las funciones de teatro habían asistido cinco mil 231 personas y mil 970 al ballet.

La UNAM, en su programa Arte en Pantalla, además incorporó este año otro espectáculo en alta definición, Exhibition on the Screen, una serie producida por el documentalista británico Phil Grabsky, que lleva a las butacas de la sala Julio Bracho exhibiciones de grandes galerías y museos del mundo. Hasta ahora se han presentado en ese foro las muestras sobre los impresionistas y Rembrandt.

En total, en dos años, 13 mil 161 personas han asistido a las transmisiones en HD de la UNAM. Ópera, ballet, teatro, museos... la cultura mexicana se está desbordando de los escenarios hacia las pantallas.