Rinden homenaje a Octavio Paz en FILBA

El poeta argentino Santiago Sylvester definió al mexicano como “un hombre que supo poner un embudo para juntar las aguas de muy distintas procedencias en su trabajo poético.
La Ciudad de México es invitada especial en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
La Ciudad de México es invitada especial en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. (EFE)

Buenos Aires

Como una figura que generaba fuertes controversias, pero al mismo se convirtió en uno de los pocos intelectuales mexicanos que se han convertido en “interlocutores del mundo”, fue recordada la figura de Octavio Paz en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires (FILBA).

En la sesión de homenaje, casi como el cierre de actividades por el centenario de su nacimiento, el poeta argentino Santiago Sylvester definió al poeta mexicano como un clásico, “como todos los clásicos son monumentos y nadie los lee”, si bien destacó la importancia de una obra sustentada en la fusión, con lo cual desarrolló “una obra muy abarcadora, contemporánea de todo el mundo”.

“Un hombre que supo poner un embudo para juntar las aguas de muy distintas procedencias en su trabajo poético. Uno lee cualquier pedazo de Paz y sabe dónde está su estilo, un estilo trasciende el tiempo histórico y cae en el tiempo de la naturaleza.”

En una sesión celebrada en el Salón Juan Rulfo de La Rural, sede de la FILBA, donde la Ciudad de México es la invitada de honor, Christopher Domínguez Michael reconoció que la de Paz era una figura polémica, que creaba fuertes controversias, pero más allá de las lecturas a su pensamiento político, debe tomarse en cuenta que su poética aún provoca mucha discusión entre los jóvenes poetas mexicanos, “en cambio la cuestión política de alguna manera quedo saldada”.

Ricardo Cayuela Gally, director General de Publicaciones del Conaculta, aseveró que Octavio Paz es uno de los pocos intelectuales mexicanos en convertirse en interlocutor del mundo: “México siempre ha sido para el extranjero un  caso de estudio y de fascinación, o de repulsión: somos de estudio entomológico. Somos curiosos, somos folclóricos, somos raros, nos estudian con pasión o con dolor”.

Pero en cambio nadie había intervenido en el debate y en la conversación del mundo como el poeta mexicano,  y “no sólo intervino, sino también influyó y eso a mí me parece que es su verdadera relevancia: no fue sólo alguien que traía el mundo a México, sino alguien que transformaba al mundo con sus ideas”.

Para el poeta Rafael Segovia, con la muerte de Octavio  Paz terminó una tradición que había comenzado con Rubén Darío: la del poeta maestro, aquel que ordena el panorama del mundo, “todos sabíamos de qué se trataba la literatura oriental, porque Paz nos la había ordenado”.

Sin embargo, más allá de que pueda volver a darse una figura con esas características, un “jefe espiritual”, lo que importa de Paz es la poesía: “el pensamiento que tanto nos inquietó a nosotros se va a diluir un poco. La obra poética sí va a quedar”.