Octavio entre la placita de Mixcoac y la gran plaza del mundo

¿Pero cuál sería la palabra esencial de Octavio, cuál su llave, su clave de sol y/o de luna?
Anónimo. El autor de 'El laberinto de la soledad' en 1936.
Anónimo. El autor de 'El laberinto de la soledad' en 1936. (Tomada de ‘Octavio Paz, entre la imagen y el nombre’, de Rafael Vargas. (Conaculta, 2010))

Ciudad de México

Cuando se le piensa aquí en México, Octavio ya está en otra parte, o en todas partes y en ninguna, y, después de un parpadeo, lo vemos aquí: de pie, en el mediodía, apoyado en ese fresno, en la placita de Mixcoac, la de su niñez, la de su memoria, la de su corazón.

Octavio Paz mira la placita, la casona matriarcal, la pared de su primer cuarto cuya grieta ¿en zigzag? era un coño abierto al universo, y desde ahí teje una lírica geografía de ciudades que son femeninas:

París que gira inmóvil en torno a la alquímica Tour Saint–Jacques, Angkor de enlazadas esculturas surgiendo de la piedra y la selva, Londres fundada cada brumosa mañana por el fluir del Támesis, Nueva York y el subway como un populoso monólogo interior,Tokio del cuerpo nocturno tatuado de mensajes en gas neón,Madrid con ecos de metralla y del grito ¡No pasarán!, y siempre la Ciudad de México, el Colegio de San Ildefonso con los jóvenes y noctívagos fantasmas amigos y el rectángulo soleado y asolador del Zócalo con su discusión de sangres enfrentadas, y otra vez y siempre la placita de Mixcoac:

lugares leídos/ escritos con pasos que son palabras que son miradas que son páginas rumorosas del libro que es el corazón de Octavio.

¿Pero cuál sería la palabra esencial de Octavio, cuál su llave, su clave de sol y/o de luna?

Tal vez la palabra ENTRE, que es lazo y es puente y puerta y paso a nivel y desnivel: un fluir entre vasos comunicantes.

Y Octavio habla y lanza al aire una moneda, como echando un “volado”: águila o sol, cara o cruz, Sí o No,y la moneda (la palabra) traza su curva entre arriba y abajo, entre idea y contraidea, entre imagen y contraimagen, abriendo en la páginaun camino hacia el horizonte de las apariciones:la Poesía.

*José de la Colina (Santander, España, 1934), cuentista, traductor y ensayista. Su más reciente libro es De libertades fantasmas (FCE, México, 2013).