La crítica de espacios: Costoso retraso

El gran rezago en la planificación y ejecución de obras de infraestructura en nuestra ciudad está resultando en un altísimo costo, principalmente en el aumento de los niveles de contaminación.
Proyecto del tren rápido a Toluca.
Proyecto del tren rápido a Toluca. (Especial)

México

Parece que las soluciones a los problemas urbanos de nuestra querida, odiada y sufrida Ciudad de México siempre llegan tarde. Aunque debo admitir que nunca será demasiado tarde para una buena solución. Celebro que finalmente el tren rápido a Toluca será una realidad en 2017. Un ferrocarril interurbano como ese es la mejor solución para la movilidad desde la metrópoli hacia las periferias y ciudades vecinas como Puebla, Pachuca y Cuernavaca. El recorrido del tren a Toluca comenzará en el Observatorio y hará paradas en Santa Fe, Lerma, Metepec y la terminal de autobuses, antes de finalizar su recorrido en Zinacantepec. Así, cubrirá una distancia total de casi 60 kilómetros en tan solo 40 minutos. Las autoridades afirman que, gracias a este tren, diariamente dejarán de circular 200 mil vehículos.

En otros rubros relacionados con la movilidad no hay tan buenas noticias. Por ejemplo, continúan los proyectos para autopistas elevadas, la próxima inauguración del segundo piso que conectará el Viaducto Tlalpan con la autopista a Cuernavaca alentará el uso del automóvil y reducirá las posibilidades para que una gran cantidad de población obtenga los medios de transporte público que requiere para llegar a la capital de Morelos.

El gran rezago en la planificación y ejecución de obras de infraestructura en nuestra ciudad está resultando en un altísimo costo, principalmente en el aumento de los niveles de contaminación ambiental. Las acciones que se emprendan ahora darán frutos en varias décadas, por ello las omisiones en las que han caído nuestros gobernantes son tan graves e imperdonables.

De nada sirve lamentarse por los errores cometidos en el pasado; es mucho mejor pensar en las soluciones que de verdad puedan mejorar las condiciones de vida en nuestra ciudad en el futuro. Considero que esta deberá ser la misión del Congreso Constituyente que elegiremos en breve.

En la nueva Constitución de la Ciudad de México no pueden faltar leyes que hagan obligatoria una política de movilidad sostenible, fundamentada en el transporte público no contaminante. Por ejemplo, en Holanda recientemente se ha aprobado una ley en contra del uso de vehículos que consuman combustibles fósiles. Nuestra nueva Constitución deberá tomar en cuenta el primer artículo, el de la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, para aplicarlo en todos sus demás artículos. La igualdad debe ser el fundamento de las políticas educativas, habitacionales, fiscales, electorales y de seguridad social.

En fin, la igualdad de las condiciones y las oportunidades para todas las personas deberían ser el fundamento de todas las leyes que componen la Constitución, así como las leyes y los reglamentos que deriven de ésta.