"Trato de imprimir la esencia, lo profundo de la humanidad"

Su obra, El Surrealista de la Huasteca, es uno de los grandes pasos del artista plástico autodidacta originario de un pueblito en el municipio de Chontla.
Marcado el estilo surrealista del huasteco.
Marcado el estilo surrealista del huasteco. (Cortesía )

Tampico

Desde que empezó a pintar en medio de las jornadas de campo sobre los lienzos de la naturaleza, una piedra, una hoja de árbol, una corteza, o al terminar la tarea en alguna hoja blanca de cuaderno, Jorge Domínguez fue planteando metas. Cerca de los 10 años, cuenta, conoció el trabajo de Salvador Dalí y se prendó.

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"Quería hacer cosas como él, pero a mi estilo "explica en la llamada telefónica que me toma. Han pasado años, desde su migración autodidacta hacia el arte y que nace en la exploración física de pinturas y murales, y sigue en el aprendizaje callejero, hasta que finalmente este octubre estuvo en la casa de su ídolo. Jorge realizó en las últimas semanas un recorrido por algunas salas de Europa donde expuso su trabajo: primero en la casa Mèxic con un mensaje especial en la embajada mexicana en Barcelona; luego en la ciudad de Köln, Alemania en la kulturzentrum Machado 9;al final en la Galería Victoria Almacén de arte en el corazón de Zaragoza, España.

"Ha sido un recibimiento excepcional, una experiencia que me inspira a seguir creciendo", comenta para Milenio Tamaulipas el pintor veracruzano que fue llamado, allá, el Dalí Huasteco o el surrealista huasteco. El primer paso para su nuevo crecimiento era tocar la casa, pisarlos suelos y respirar el aire de su mayor inspiración, Dalí, "pero ahora lo que quiero es mostrar mi propio estilo, desarrollarlo aún más". Sus pinturas mantiene la influencia de los grandes maestros del arte plástico aunque con mayor énfasis del catalán, sin embargo, tocan en gran parte las influencias vivas de Jorge, su vida del campo, el folklor, la huasteca, el colorido, la realidad de los pueblos de la huasteca en una estilo en ocasiones poético, en otras crudo del surrealismo.

"No sabría cómo llamarlo, es un surrealismo bastante real –ríe-trato de imprimir la esencia de mi pueblo pero con ese estilo que toca lo más profundo de la humanidad".

Recientemente había estado en Texas en la Casa Santa Anna Guanajuato, y en todos había similitudes en la recepción.

"Nadie creía que no había asistido a una escuela de arte y que había aprendido de manera autodidacta, eso les impresionó más".

Sin embargo, no deja de largo hacer la eterna crítica hacia los artistas mexicanos, más los emergentes "el viaje, todo, ha sido financiado por mí, desde hace años de esto vivo de esto, ojalá los gobiernos sepan que tienen que apoyar". ¿Algunas vez imaginaste estar en la casa de Dalí?, pregunto.

"Ahora mi visión es otra, fue una gran experiencia, pero mi meta es regresar a mi pueblo, dejar ahí una gran pintura, un mural, enseñar a niños o jóvenes, ayudarlos si tienen talento".

Hace poco más de una década seguía en Mata de Otate, en su Chontla. Ahora llevó su surrealismo huasteco a Europa, su casa espiritual. Jorge iniciará un nuevo recorrido por el país, que incluye regresar a la huasteca y el surde Tamaulipas, y comenzar a hacer nuevos trabajos, aún más enriquecido por el espíritu de Dalí.

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N.A.M.A