Roban tres obras de exposición “Nuestros Silencios” en EU

La exposición del artista Rivelino se exhibía en San Francisco cuando las piezas fueron robadas sin que hasta ahora haya pista de donde están o de quien las sustrajo.
La obra monumental de Rivelino será instalada el domingo 23 de agosto.
"Nuestros Silencios" se presentó en el Zócalo de la Ciudad de México y no registró ninguna agresión, pinta o graffiti. (Octavio Hoyos)

Ciudad de México

Tres obras de la exposición "Nuestros Silencios", que el artista Rivelino presenta en la ciudad de San Francisco, fueron robadas hace tres semanas sin que la policía de aquel país, tenga una pista de cómo fue que desaparecieron dichas piezas en un espacio público.

La muestra que se ha exhibido en 14 sedes de diversos países del mundo, como Rusia, Alemania, Francia, Bélgica, nunca había sufrido ni un rasguño, o algunas agresión por parte de los más de 15 millones de espectadores que la han apreciado a lo largo de cinco años de itinerancia por el mundo, dijo a MILENIO, el artista Rivelino.

La instalación escultórica, integrada por 10 esculturas monumentales de 3.5 metros de altura y una "Caja Táctil" con cuatro pequeñas piezas adentro, llegó completa a San Francisco, después de haber sido exhibida en la ciudad de San Diego, en la Unión Americana, por un periodo de dos meses.

Las tres obras fueron sustraídas del interior de la "Caja Táctil", pieza que forma parte de la exposición "Nuestros Silencios", y que la diseñó el artista para ser explorada y tocada por débiles visuales. El robo se reportó el pasado 4 de septiembre, y desde esa fecha la policía de San Francisco lleva a cabo la investigación, pero como todavía no cuenta con una pista sólida, y que no había cámaras de seguridad que vigilarán la instalación artística, decidió romper el secreto y dar la noticia en el periódico "San Francisco Chronicle", con la finalidad de que alguien las identifique y denuncie.

Rivelino está sorprendido con lo ocurrido, se pregunta ¿cómo pudieron robarse las tres piezas, cada una con un peso de 14 kilogramos y un dimensión de 40 centímetros?

Aún cuando la exposición de "Nuestros Silencios" está asegurada, los seguros no aplican hasta agotar la investigación correspondiente.

Dice que no hay obra de él en el marcado negro del arte, pero que si alguien quiere comprar una de sus obras, en una galería costaría alrededor de 7 mil dólares.

Nuestros silencios, la obra

"Nuestros silencios" es una instalación escultórica contextual itinerante, explica Rivelino, quien detalla que la obra la realizó para generar una reflexión sobre la importancia de la libertad de expresión y la autocensura.

"Con la creación de Nuestros Silencios intenté propiciar un diálogo íntimo, pero al mismo tiempo abierto, respecto de uno de los derechos humanos fundamentales, además de establecer un intercambio simbólico con los lugares donde ha sido presentada esta muestra con 10 bustos monumentales elaborados en bronce y con las bocas tapadas mismas que fueron reproducidas en la Caja Táctil.

Dijo que a partir de 2009 la instalación "Nuestros Silencios" ha sido presentada en Portugal, España, Bélgica, Alemania, Italia, Reino Unido, Rusia, México y más recientemente en Estados Unidos, en las ciudades de San Diego y San Francisco California, sede en la que permanecerá hasta el 15 de octubre.

Afirmó que "Caja Táctil" es la onceava escultura de dos metros cuadrados, cuya función es ser un interactivo para que las personas con discapacidad visual puedan tocar las esculturas y darse una idea sobre la instalación monumental.

Cada lado de la "Caja Táctil" tiene dos orificios por cada una de las cuatro caras, mismos que invitan al público a indagar en el interior, donde encuentran cuatro esculturas, a pequeña escala que reproducen las de tamaño real. Cuando las personas meten las manos y tocan este material experimentan sensaciones táctiles, térmicas y afectivas.

"El propósito de este gran cubo de acero es acercar a todo tipo de público y, en especial, ha sido diseñado para los grupos de ciegos, y de jóvenes y niños. Esta escultura es única porque -más allá de la vista- permite al visitante compartir con sencillez lo extraordinario de la experiencia estética", dijo.

Reiteró que durante todos estos años, la exposición no había sido objeto de ningún tipo de vandalismo, aunque esto es un robo.

"Esto para mí es emocionalmente contradictorio, el pensar que alguien deseaba tanto mi obra, que lo planeó y que se la robó. Y me pregunto ¿Cómo debo tomar este robo? ¿Cómo algo positivo?", se cuestionó.