Director mexicano encabeza homenaje al Quijote en Boston

Quixote in Kabul, obra de Danny Brick, junta tradiciones musicales que eran parte del paisaje sonoro de Cervantes, dice el director mexicano Benjamín Juárez Echenique.
Actualmente el director es decano de la Universidad de Boston.
Actualmente el director es decano de la Universidad de Boston. (Raquel Peula )

Ciudad de México

Quixote in Kabul, obra del dramaturgo y actor Danny Brick, una reinterpretación del personaje de Cervantes en nuestros días, se estrenará mañana en la Universidad de Boston. La dirección musical corre por cuenta de Benjamín Juárez Echenique, actualmente decano de esa institución.

La obra forma parte de las actividades organizadas por los Departamentos de Lenguas Romances y Español de la Universidad de Boston para conmemorar los 400 años de la edición de la segunda parte de Don Quijote de la Mancha. También habrá conferencias, ciclos de cine y diversos conciertos.

En entrevista telefónica con MILENIO, el director de orquesta y promotor cultural mexicano dice que Quixote in Kabul "es la historia de un soldado estadunidense apellidado Quijano que va la guerra a Medio Oriente, comisionado a Kabul. Allá lleva como compañero el libro de Don Quijote: lo empieza a leer y en un momento dado se confunde con el propio personaje, además de que tiene un compañero que se apellida Sánchez. El texto de Brick nos habla de cómo muchas veces, en aras de una aspiración a una idea imperial muy politizada, se abusa del patriotismo de gente que va sin saber realmente lo que está pasando".

El director de orquesta, especializado en la difusión y grabación de obras mexicanas del barroco, reflexiona que después de 400 años seguimos enfrentando el mundo occidental con el mundo que no pertenece a su territorio.

"Igual que el imperio español trataba de dominar el mundo y lo hacía en medio de bancarrotas periódicas, crisis demográficas y guerras interminables", afirma.

En la parte musical la obra junta tradiciones que eran parte del paisaje sonoro de Cervantes, explica el director.

"Por una parte, tenemos música renacentista con instrumentos originales y un grupo de cantantes especialistas en cantos del renacimiento español e italiano (hay que recordar que muy joven Cervantes fue a Italia a probar fortuna) y los grandes cancioneros españoles. Agregamos la tradición de la música otomana contemporánea del tiempo de los reyes católicos, música de Túnez (Cervantes pasó cinco años prisionero en Argel), un grupo de música sefaradita y otro de flamenco", dijo.

En lo musical se han buscado los puntos de contacto, respetando cada una de las tradiciones, agrega Juárez Echenique.

"Esto permite tender puentes de colaboración y terminar con un villancico mexicano que incluye la huaracha más antigua que se conoce. Esto es porque en más de tres ocasiones Cervantes trató de conseguir un puesto burocrático en el Nuevo Mundo y nunca se le concedió. Sin embargo, siempre tuvo esta ilusión de cruzar el Atlántico y pasar la última parte de su vida en las Américas, aunque de haber sido así no habría escrito Don Quijote", explica.

Juárez Echenique advierte que Quixote in Kabul ofrece "paisajes musicales que serán interpretados por un grupo muy avezado en estas tradiciones. Algunos de ellos son grandes instrumentistas y también reputados maestros de universidad.

Esperamos repetir esta obra en 2015, cuando se celebre el 400 aniversario de la muerte de Cervantes. Tenemos interés especial en hacerla en algún festival en México y en España. Ya estamos en pláticas al respecto".