"El objetivo de la cultura es la ciudadanía”: presidente del Conarte

Ricardo Marcos González señala que debe haber una visión que involucre a la sociedad, no tanto los gremios, pues dijo, los artistas son un medio, pero el objetivo es la ciudadanía.
Refirió, además, tomar en consideración las propuestas que el sector cultural promovió a través de diversos foros ciudadanos para el quehacer del Conarte para el nuevo sexenio.
Refirió, además, tomar en consideración las propuestas que el sector cultural promovió a través de diversos foros ciudadanos para el quehacer del Conarte para el nuevo sexenio. (Gustavo Mendoza)

Monterrey

Ricardo Marcos González fue elegido como nuevo presidente del Consejo para la Cultura y las Artes del Estado (Conarte) por la administración del Gobierno Estatal, en las últimas semanas del 2015.

Cuenta con experiencia en el ramo de la música y la gestoría cultural, además de ser director de Ópera Nuevo León recientemente.

En entrevista con MILENIO Monterrey, asegura que hay una visión de llevar la cultura a los espacios públicos además de considerar a todo el estado dentro de la oferta y no sólo al centro de Monterrey.

Refirió, además, tomar en consideración las propuestas que el sector cultural promovió a través de diversos foros ciudadanos para el quehacer del Conarte para el nuevo sexenio.

¿Cómo recibes la notificación de que serás el nuevo presidente de Conarte?

Como sabemos hubo un proceso de selección pues se revisaron currículums, seguramente hubo un proceso interno donde se consultó con gente relacionada a la cultura; en fin, a mí se me notifica en diciembre, unos días antes de la toma de protesta, todo esto se dio en el lapso de una semana.

Estuviste involucrado en las reuniones que un grupo de artistas realizó en el periodo de transición, ¿qué te llevas de esa experiencia?

Creo que fue un proceso muy largo, muy enriquecedor y en cierta forma agotador, pues había la incógnita de qué iba pasar con la cultura. Debo de reconocer que cuando se iniciaron las reuniones en el Mandela yo sólo era un aspirante, igual que todos.

Fue enriquecedor porque se establecieron diálogos. Ahora hay una responsabilidad de incorporar en las políticas culturales muchos de los temas que fueron rebotados y dialogados.

En este periodo se vivió un escenario distinto, con candidatos independientes que solicitaron ser tomados en cuenta a la presidencia del Conarte, ¿Con esto implica un cambio en la visión de políticas culturales?

Creo que todos los que llegamos a esa etapa final, tanto en la página del propio Gobierno como en los medios de comunicación, hay que considerar que en cierta forma todos los candidatos que estábamos ahí éramos independientes, yo no estoy afiliado a ningún partido político aunque me ha tocado trabajar en ellos, y mi misión siempre ha sido de tener la cultura por encima de la política.

¿Cuál sería tu proyecto ahora al frente del Conarte?

Creo que hay varios retos por delante, de una u otra forma este nuevo milenio que estamos viviendo implica nuevos retos que tienen que ver con un ejercicio responsable y transparente de los recursos de la institución, mucho más claros y menos verticales.

Se tiene que implementar una visión que debe involucrar a la sociedad, creo que se nos ha quitado el objetivo principal de que el recipiente del desarrollo de la cultura y las artes es la ciudadanía, no son los gremios. Los artistas son un medio, pero el objetivo es la ciudadanía.

Uno de nuestros retos será la cultura como factor de desarrollo con oportunidades incluso laborales, de creatividad, de innovación. También el de implementar políticas fuertes para propiciar el florecimiento de la cultura en los espacios públicos.

Hay que atrevernos a hacer cosas, de quitarle esa etiqueta a las artes de elitista, creo que si se puede porque a lo largo de mi experiencia me he dado cuenta que una exposición puede jalar a mucha gente para que pueda ser apreciada.

Y ver qué sucede con la cultura en el resto del estado porque nos quedamos con sólo lo que sucede en la ciudad. Ya vemos algunos factores de desarrollo como lo que sucede en Linares o Bustamante.

¿Te han comentado cuál sería la visión cultural por parte del Estado? Algo que se ha criticado es que no se ve una intención clara de a dónde llevar el tema cultural...

Sí, hay que entender un poco con la complejidad que se ha encontrado el nuevo gobierno con respecto a lo que le dejó el anterior. No me parece que no haya un interés de parte del Gobierno, claramente el gobernador ha mostrado su interés por el desarrollo de la comunidad por la cultura.
Hay temas como llevar la cultura a espacios públicos y de generar cultura para todos sin excepción.

¿Cómo va trabajar Conarte con la disminución del 39 por ciento de recursos federales?

Aparentemente vamos a poder paliar algunas necesidades con lo que se ha logrado conseguir para el próximo año. Creo yo que no necesariamente se verá un impacto negativo en el sentido estricto de la palabra, no nos va ir peor que lo que fue este año (2015).

Hay que pensar en el estado, quitarnos los egos. Yo traigo una idea personal pero esto de las etiquetas creo que no tiene trascendencia. Podemos buscar las alianzas interinstitucionales así como con la IP, que sé que están interesados en apoyar.

¿Cómo fue la designación de Jorge García Murillo como director del Centro de las Artes, y qué plan hay para el secretario técnico?

Con respecto a la dirección del Centro de las Artes fue el primer nombramiento que he realizado. Va muy consistentemente con la visión que yo traigo con respecto a lo que debe de ser Conarte, donde la experiencia como la juventud se debe de conjuntar.

Jorge es una persona a la que le tengo un gran respeto, de una trayectoria muy importante y que tiene una gran visión hacia adentro y hacia afuera, además de que conoce las fortalezas en el campo de las artes plásticas.

El secretario técnico ya tengo el objetivo al respecto, hay que esperar la cuestión del proceso.

¿Cómo ves el tema de la Secretaría de Cultura, te han comentado algo desde el Estado?

Por lo pronto no hay un requerimiento o un señalamiento de pensar en realizar un proyecto que nos lleve a ese objetivo. Hasta ahorita lo que se ha declarado es que se mantenga Conarte, lo cual no lo veo mal, sino al contrario, porque Nuevo León ha encontrado una institución indicada para sus propios planteamientos.

Creo que la institución puede funcionar mucho tiempo, aunque me quedo con algo que se dijo en las sesiones del Mandela, que necesitamos una nueva reconfiguración del Conarte.

¿Qué decirle a la comunidad cultural?

Los invitaría a sumarse a la visión cultural de estos próximos seis años, a colaborar con el quehacer cultural, ya sea a través de Conarte o de proyectos mixtos. Y entender que la cultura no son cotos de poder, he recibido tanto los comentarios positivos como las críticas abiertamente, aquí vamos a tener apertura.