20 de noviembre, los tropiezos de un desfile

En la última década, la parada con que se celebra el inicio de la Revolución mexicana ha sido suspendida en cinco ocasiones, incluida la del presente año.

México

La celebración del 20 de noviembre, dedicada a la Revolución mexicana, ha tenido altibajos y no ha sido tan constante como el desfile del 16 de septiembre, que festeja el inicio de la Independencia de México.

La intención de conmemorar el inicio de la lucha revolucionaria empezó al año siguiente de que comenzó; no fue sino hasta 1941 cuando se logró formalizar y declararse de forma oficial una actividad que en el imaginario colectivo pareciera tener su propio espacio, aun cuando se trata de una celebración no tan constante como se podría pensar.

Desde esa fecha, el desfile conmemorativo por el inicio de la lucha armada de 1910 se realizó de manera ininterrumpida hasta 2005. Este año nuevamente se suspenderá, debido a la marcha que se realizará en protesta por los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, la cual terminará en el Zócalo.

Una muestra de lo que ha sido esa conmemoración se tiene a través de imágenes valiosas, que dan cuenta de la historia de lo que han sido los desfiles conmemorativos del 20 de noviembre, resguardadas por la fototeca del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (Inehrm), y que ahora son mostradas por MILENIO, gracias a un recuento realizado por el maestro en Historia Rafael Hernández Ángeles, subdirector de Evaluación de Servicios Históricos de esa institución.

La mayoría de las imágenes que se presentan en este recorrido formaron parte de los archivos de El Nacional, el periódico oficial desde su creación, el 27 de mayo de 1929, hasta su cierre el 30 de septiembre de 1998.

“Este diario se caracterizó por darle un seguimiento puntual a los desfiles y a las ceremonias oficiales, que han evolucionado de acuerdo con la ideología del régimen y con las necesidades políticas del momento. No ha sido tan fija como la conmemoración del 16 de septiembre, la que se ha celebrado independientemente de quién esté al frente del gobierno y del partido en el poder”.

Como se trata de un desfile deportivo, la gente acudía a ver a sus ídolos del momento, como los futbolistas Horacio Casarín y Hugo Sánchez, los beisbolistas Beto Ávila y Fernando Valenzuela; el clavadista Joaquín Capilla, el boxeador Julio César Chávez, y muchos de los medallistas olímpicos de México, entre otros.

Pero en el caso de la Revolución mexicana sí ha habido muchos cambios, como mostramos en esta reseña de los 20 de noviembre a través de los años.

1911

Al año siguiente del inicio del movimiento armado se hizo una ceremonia. Las oficinas gubernamentales cerraron sus puertas en conmemoración del primer aniversario del inicio de la Revolución. Francisco I. Madero acababa de asumir la Presidencia de la República el 6 de noviembre. Entonces tuvo una cena íntima con sus colaboradores, pero no hubo manifestaciones públicas. La prensa especulaba que el Congreso de la Unión declararía como fecha nacional el 20 de noviembre; no obstante, eso no ocurrió.

 1912

El presidente Francisco I. Madero celebró el segundo aniversario de la Revolución solamente con un banquete y una ceremonia de carácter privado, la cual aprovechó para dar un discurso, en el que aludió al libertinaje de la prensa que lo atacaba constantemente, y denunciaba que no estaba apoyando a su gobierno. Meses después sería derrocado.

1913-1914

No se realiza ningún tipo de ceremonia, pero los diarios recordaron la fecha como inicio de la Revolución. Únicamente los periódicos de oposición al régimen de Victoriano Huerta recordaron la fecha.

1915

De igual manera que en los años anteriores, no hubo ceremonias oficiales para conmemorar la fecha. Hay que recordar que Venustiano Carranza, si bien participó en el primer gabinete de Madero en la Casa de Adobe de Ciudad Juárez, no tuvo una buena relación con don Francisco. Carranza pensaba que la verdadera Revolución se había iniciado con el Plan de Guadalupe, en marzo de 1913, por lo que no apoyaba esta conmemoración como una fecha simbólica. Pero ese año sí hubo algunas manifestaciones populares, como en Orizaba, Veracruz.

1916

Tampoco hubo ceremonia oficial, pero ya la prensa nacional mencionaba la importancia de conmemorar la fecha, e incluso algunos periodistas la equiparaban en importancia con el 5 de mayo, Día de la Batalla de Puebla de 1862, y con el 16 de septiembre, inicio de la lucha de la Independencia de México.

1917

Se conmemoró, por vez primera, de manera sencilla y ante la tumba de Madero el inicio de la Revolución. Sin embargo, no se realizó ningún acto de manera oficial. Ante el Congreso de la Unión, legisladores maderistas presentaron la iniciativa de declarar esta fecha como día de fiesta nacional, la cual no tuvo eco porque Carranza no veía con buenos ojos dicha iniciativa.

1919

Como un acto informal para conmemorar el inicio de la Revolución, la Cámara de Diputados no sesionó.

1920

La agrupación Pro Madero es la que se dedica a impulsar esta ceremonia y realizó una velada literaria en honor al inicio de la Revolución; el presidente Adolfo de la Huerta no asistió.

1921-1928

Durante estos años, los que se encargan de la conmemoración eran los integrantes de la asociación Pro Madero, que estaba integrada por antiguos revolucionarios maderistas, alejados por supuesto del gobierno. Dicha ceremonia la aprovecharon para realizar señalamientos contra el gobierno en turno.

1923

El candidato opositor a la presidencia de la República, Adolfo de la Huerta, asistió al acto organizado por la asociación Pro Madero.

1929

Por primera vez se realizó la ceremonia oficial en el Campo Deportivo Militar, inaugurado en Balbuena; se contó con la asistencia del presidente interino Emilio Portes Gil. Para este gran acontecimiento se organizó un desfile con carros alegóricos y la participación de deportistas y obreros militares.

1930

Con la intervención de 30 mil atletas, en su mayoría trabajadores al servicio del Estado, se conmemoró el inicio de la lucha armada, se empezaron a sustituir a los militares.

1936

El Senado aprobó el decreto que declaró Fiesta Nacional el 20 de noviembre, fecha del aniversario de la Revolución mexicana. Por ley, esa fecha se convirtió en día de descanso obligatorio. El decreto entró en vigor a partir de 1937 y hasta 2007, cuando se reformó el artículo 74 de la Ley Federal del Trabajo, en donde se estableció como día de descanso obligatorio el tercer lunes de noviembre en conmemoración del inicio de la Revolución mexicana.

A partir de este año el desfile deportivo fue de carácter nacional, es decir, en todos los estados y municipios del país se conmemoraba este acontecimiento.

1941

Por primera vez se declara oficial el desfile conmemorativo del inicio de la Revolución mexicana. De manera ininterrumpida y hasta 2005 se realizó el desfile deportivo.

2006

El presidente Vicente Fox suspendió el desfile conmemorativo debido a las protestas políticas que se presentaron en la Ciudad de México.

2007-2008

El presidente de la República, Felipe Calderón suspendió la realización de la conmemoración.

2009

Se reanudó el desfile conmemorativo, y mantuvo su carácter militar. Destacó el realizado en 2010, al conmemorarse el centenario del inicio de la Revolución. Este carácter militar se mantuvo en los desfiles de 2011 y 2012.

2013

No se llevó a cabo la tradicional parada deportiva.

2014

No se realizará el desfile conmemorativo por la marcha que llegará al Zócalo en protesta por los desaparecidos de Ayotzinapa.