“La política y el crimen se confunden entre ellos”

En medio del auge local del género policiaco, Bernardo Fernández presenta una novela dividida en cuatro partes, la cual se adentra en el mundo delictivo.
Bernardo Fernández, "Bef", presentó la reedición de sus libros en la FIL Monterrey.
Bernardo Fernández, "Bef", presentó la reedición de sus libros en la FIL Monterrey. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Cuatro libros constituyen el ciclo policiaco de Bernardo Fernández, Bef. Cada uno, aunque en un contexto diferente, no lleva a otro camino que el crimen: Tiempo de alacranes, Hielo negro, Cuello blanco y Azul cobalto, editados por Océano. Sus protagonistas son Lizzy Zubiaga, reina del cártel de Constanza y parte de otros submundos criminales, quien teje redes que tienen que ver con el hampa en todas sus oscuras y peligrosas fases a Andrea Mijangos, primero agente judicial y después detective privado, quien no parará hasta ponerla en el lugar que se merece: el bote. De esta obra conjunta nos platica en entrevista Bef, quien se presentó en la FIL.

¿Cómo consideras al género policiaco?

El más importante, el mayor de los subgéneros. Y por eso creo que es un heredero, por un lado, de la novela de aventuras; y por otro, del periodismo y la crónica.

Esto permite el vuelo imaginativo que le da mucha vigencia, y simultáneamente hacer una labor de crónica de los días que transcurren, y hablando en esos términos es un género muy completo.

¿Te basas en la realidad, de casos que pasan en México?

La realidad está de manera permanente, en todas las formas, en todos los géneros, así sean especulativos, te permite de una mejor manera hablar de la realidad. Es el encanto del género policiaco: poder hablar de la realidad, que al mismo tiempo sea una novela de entretenimiento. Pero esto te permite muchos espacios para la reflexión, y es un instrumento cultural muy poderoso; ligero, pero de reflexión de la narrativa, incluso de la elaboración de la aventura.

¿Cómo ves en perspectiva la serie desde que apareció tu primer libro policiaco?

El último libro te va haciendo, va corriendo mejor, porque en el primero, al principio tienes que ir presentando a los personajes, que poco a poco empiezan a correr solos.

Yendo a cada uno de los libros, ¿cómo defines Tiempo de alacranes?

Empezó como novela del narco, pero que empezó a moverse a otros lados, a la economía del crimen y la impunidad.

¿Qué te dejó Hielo negro?

La posibilidad de explorar muchas caras que tiene el crimen, no sólo está con el muy taquillero, en este caso el narco y sus facetas, sino que está en otros espacios, como el crimen de cuello blanco, el delito cultural, el tráfico de piezas de arte, el tráfico ilegal. Exploré ciertas caras del crimen en México.

¿Cómo defines Cuello blanco?

Lo que a mi parecer es que la política y el crimen se confunden entre ellos.

¿Y Azul cobalto?

Hay temas de la novela policiaca que ya tenemos muy ubicados, pero el delito puede estar en un museo, en el robo de las grandes colecciones o que muchas son falsas y son traficadas. Para mí nadie está libre del delito que puede alcanzar todas las esferas, hasta la cultura.

¿Cómo percibes a la novela policiaca mexicana actual?

Que está en un buen momento, están Hilario Peña, F. G. Haghenbeck, Elmer Mendoza, entre muchos, es un momento en que se está escribiendo mucho, quizá contrapuesto al pésimo momento de seguridad que vivimos en el país.